Los niños pueden hablar mejor sobre cualquier tema (incluyendo el alcohol y las otras drogas) con aquellos padres que saben escuchar. Pero cierto tipo de respuestas de los padres hacen difícil que los preadolescentes compartan sus sentimientos. Los siguientes estilos de respuesta paterna se han mostrado inadecuados:
- Juzgar.
- Ser autovirtuoso o hipócrita.
- Dar demasiados consejos o pretender tener todas las respuestas.
- Criticar o ridiculizar.
- Tomar a la ligera los problemas del niño.
- Ser incongruente entre lo que se dice y lo que se hace.
Escuchar con atención pone de manifiesto una preocupación cariñosa por los hijos; pero escuchar supone algo más que no interrumpir mientras el otro habla. Escuchar realmente requiere concentración y práctica.
Se mencionarán a continuación cinco habilidades de escucha que pueden ayudar a cualquier padre o madre a llegar mejor a sus hijos. |