Busque éxitos incluso en pequeños asuntos, y elogie a sus hijos a menudo. Es más probable que obtenga el comportamiento que desea si pone énfasis en las cosas positivas que si llama siempre la atención sobre lo negativo. Sus elogios ayudarán a los niños a desarrollar sentimientos positivos.
Acostúmbrelos a relacionar esfuerzo y satisfacción. Aquello que se consigue con esfuerzo, a menudo se valora mucho más que lo que no cuesta. Durante una excursión, por ejemplo, la llegada a la cima es gratificante no sólo por la belleza del paisaje, sino por el esfuerzo realizado y las dificultades que ha sido preciso vencer.
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