Un comentario irreflexivo puede ser devastador para un niño. Niños y niñas todavía consideran la palabra del adulto como la ley; por eso, habrá de prestar atención a cómo corrige a sus hijos.
Ejemplo positivo: “Subirse a la tapia es peligroso, pudiste haberte hecho daño, así que no lo vuelvas a hacer”.
Ejemplo negativo: “No debiste subir a la tapia. ¿No tienes sentido común?”
|