Los niños que tienen quehaceres en la casa, saben que están haciendo algo importante para ayudar. Aprenden a verse a sí mismos como personas útiles y parte integrante de un grupo. Cumplir con sus obligaciones también les produce una sensación de logro.
Hay muchas cosas que niños y niñas pueden hacer y no hacen. Si son capaces de jugar con el ordenador o la vídeo-consola, también son capaces de poner y quitar la mesa u ordenar su ropa.
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