Ha de encontrar un espacio para la reflexión ética en la vida cotidiana y no relegarla sólo a momentos de broncas, de conflictos o de fracasos. No espere a que le lleguen los momentos difíciles para hablar de ética, o sus hijos la asociarán a tensión y enfrentamiento. Existen muchas más ocasiones de las que parece para iniciar un diálogo sobre los valores humanos. Aquí tiene unos cuantos recursos:
- El cine y la televisión. Una buena película o un buen programa es siempre una magnífica oportunidad. El lenguaje cinematográfico es habitualmente eficaz a la hora de despertar sentimientos y sensaciones. No olvide que el vídeo le facilitará la selección de películas muy interesantes que quizá, cuando se estrenaron, no estaban al alcance de sus hijos.
- La música. Muchas de las composiciones de los músicos preferidos de sus hijos tienen una letra interesante o responden a una situación social, personal o cultural aprovechable.
- La lectura. Comente los libros que leen y, de cuando en cuando, léales también algo que les agrade. Compartir lecturas no es sólo una manera de estrechar una relación, sino también de ayudarles a construir su personalidad.
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