Cuando el padre y la madre intentan educar bien a sus hijos, les enseñan a ser amables, respetuosos y agradables. Estas actitudes son muy importantes en la mayoría de las situaciones, pero se han de combinar con la firmeza cuando se trate de defender sus principios y convicciones.
Hágales saber a sus hijos que hay situaciones en las que debe exigir que se respeten sus opiniones. Estas situaciones incluyen aquellas en las que los compañeros tratan de forzarle a probar el alcohol u otras drogas.
|