Una vez vistos y analizados los aspectos anteriores, se elige aquella opción que parece la más adecuada. Son sus hijos, y no ustedes, los que deciden ir a ver la película 3.
Finalmente, queda un paso: actuar, ir al cine, en este caso. Con posterioridad, se comentará si la decisión fue correcta. Hable con sus hijos de las decisiones que van tomando, descubran juntos las consecuencias de sus opciones, y “ensaye” decisiones en situaciones imaginarias. En definitiva, acompañe a sus hijos en el proceso de aprender a decidir y, sobre todo, no decida por ellos.
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