Educar para vivir, educar para convivir.

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Fuente: http://www.agustinosalicante.es/charlade-que-van-los-jovenes-de-que-van-las-drogas/

Un grupo de adolescentes dispuestos en semicírculo, sentados en sus sillas o sobre el piso, en el salón del instituto o en el centro comunitario, dirigen sus miradas hacia una exposición integrada por veinte coloridos paneles ilustrados, cuyo contenido alcanzan a leer desde su posición.

Con la mediación de una profesional de su centro escolar, o de un educador especializado que se ocupa de dinamizar los diferentes grupos-clase de los institutos del municipio, expresan y contrastan sus puntos de vista acerca del papel que los usos del alcohol, el tabaco y las demás drogas juegan en sus vidas y entornos. Tras la visita, continúa el trabajo en el aula, en una o varias sesiones apoyadas en las orientaciones y propuestas concretas que ofrece la Guía para el debate.

Esta es la dinámica que numerosas administraciones autonómicas y locales españolas han puesto en marcha en el marco de sus políticas de prevención de drogodependencias, como es el caso de los gobiernos de Aragón, Navarra, Extremadura, Cantabria y Generalitat Valenciana, las diputaciones de Cádiz, León, Burgos y Ávila, los ayuntamientos de Bilbao, Portugalete, Ibiza, Teror, Barbate, Estrada, y tantos otros.

 Respuesta educativa a factores riesgo

Participan en el programa ¿De qué van las drogas? ¿De qué van los jóvenes?, una iniciativa de Fundación EDEX dirigida a la gente joven, preferentemente de edades comprendidas entre los 13 y los 17 años, que fuera merecedora de una mención en los Premios Reina Sofía de prevención de las drogodependencias.

 La propuesta busca ofrecer una respuesta educativa a determinados factores de riesgo que la investigación ha evidenciado:

  • Desinformación sobre los riesgos reales del consumo de drogas, tan asociada a la carencia de conocimientos adecuados como a la persistencia de creencias irracionales susceptibles de reforzar conductas de consumo.
  • Percepción errónea respecto a la extensión real del consumo de drogas entre los pares, que puede llevar a considerar como “normativa” una conducta marcadamente minoritaria.
  • Déficit de competencias para adoptar y sostener posiciones autónomas en contextos de presión grupal y social.
  • Rutinas de tiempo libre centradas en la frecuentación de escenarios de consumo de drogas.

Elaborar propuestas de reflexión en torno a estas cuatro áreas, presentadas en un formato atractivo, con un discurso no moralizante orientado a movilizar actitudes críticas más que a inocular saberes ajenos, fue el desafío al que nos enfrentábamos.

Veinte imágenes para el debate

 Veinte estímulos, veinte sugerencias, veinte invitaciones a la reflexión y el debate grupal, con los que quienes participan en la exposición pueden sentirse interpelados. Diseñados en clave de cómic, de acuerdo con una estética juvenil, la secuencia de los paneles pretende acompañar a la gente joven en su reflexión sobre el alcohol, el tabaco y las demás drogas, a partir de cinco tópicos:

  • las imágenes sociales sobre las drogas;
  • la realidad de los consumos;
  • los riesgos asociados al consumo de drogas;
  • las causas del consumo;
  • un tiempo libre alternativo.

Secuenciados en este orden, los cinco espacios simbólicos que dan forma a la exposición articulan un proceso reflexivo que permite transitar desde el discurso social que la gente joven recibe en torno al fenómeno de los usos de drogas, hasta su responsabilidad en la construcción de sus personales estilos de vida y diversión, y el lugar reservado en ellos al alcohol, el tabaco y las demás drogas.

 Evaluación de la iniciativa

 La evaluación que Fundación EDEX practicara tras la participación de decenas de centros educativos en tres municipios vascos de diferente tamaño (Bilbao, Portugalete y Elgoibar), realizada con una metodología cuantitativa consistente en el envío al profesorado participante de un cuestionario auto-cumplimentado ofrece los resultados que presentamos AQUÍ,

En síntesis, la acogida de la propuesta es buena, tanto por parte del profesorado como de la gente joven participante, siendo destacable la valoración positiva del tratamiento gráfico y textual de los paneles. Se considera, igualmente, que la dinámica “Exposición” acompañada de debates resulta adecuada, por cuanto permite analizar y aclarar múltiples temas a partir de la experiencia de cada adolescente. Interesa señalar, además, que dos terceras partes de los grupos-clase participantes continúan su trabajo una vez en el aula durante varias sesiones. Entre las aéreas de mejora se señalan la necesidad de incorporar elementos que le den una mayor viveza, y la conveniencia de dinamizar las visitas mediante la inclusión de alguna actividad para realizar in situ. La calificación global del programa fue de 7 puntos sobre 10.

 Una propuesta accesible y sostenible

 Cuando Fundación EDEX diseño la intervención, tuvo en cuenta la necesidad de remover algunos de los obstáculos con los que nos tropezamos quienes buscamos ofrecer respuestas educativas a los usos de drogas por parte de las personas en edad adolescente. Algunos de ellos tienen que ver con el formato de la propuesta, en lo que a diseño conceptual, metodológico o gráfico se refiere; otros, al grado de intensidad y exigencia de los programas; los hay, también, relacionados con el idioma de los materiales didácticos; y, finalmente, el precio, la sostenibilidad y diversos aspectos “operativos” se encuentran entre los obstáculos que se señalan.

En base a ello, la exposición se presenta en veinte paneles muy ligeros, de 60×90 cm, lo que facilita la itinerancia y colocación. Impresos a color, predomina en ellos la imagen, la brevedad del texto y el toque de humor. Para adecuarse mejor a los distintos espacios, soportes y presupuestos, la exposición se ofrece en dos formatos: enmarcada y encapsulado (a modo del DNI). Con idéntico propósito de favorecer el acceso a la misma, se pone a disposición de las instituciones interesadas en las modalidades de alquiler y de venta, y en los diferentes idiomas de España.

En todos los casos, incluye soportes para la difusión de la misma entre los potenciales participantes, así como material complementario para la persona dinamizadora, entre el que se encuentran diversos cuestionarios, la citada Guía para el debate y diversas monografías, una de ellas pensada para quienes pretenden comprometer a las familias en la iniciativa. Además, resulta posible personalizar algunos de los soportes citados. En su caso, personal de EDEX ofrece formación a la medida. Más información, AQUI

Profe abrazando niños 57Columnistas invitadas: Blanca Patricia Mantilla Uribe, María del Pilar Oviedo Cáceres, Andrea Hernández Quirama y María Constanza Hakspiel Plata. Instituto PROINAPSA UIS.

La Aventura de la Vida es un programa que busca fortalecer Habilidades para la Vida y Hábitos Saludables en niñas y niños entre 8 y 12 años de edad. Fue creado hace 25 años por Fundación EDEX y se viene aplicando en múltiples países de la región. Con alguna frecuencia, exploramos el impacto del programa en niñas y niños. Sin embargo, quienes hacen posible dicho fortalecimiento son hombres y mujeres docentes que se forman en el programa, sus temas y su pedagogía. ¿Cómo es su experiencia en el proceso formativo? ¿Cómo es el proceso de implementación de la metodología en el aula? ¿Cómo se sienten? ¿Cómo perciben la respuesta de niñas y niños?

Estas fueron algunas de las preguntas de investigación que se formularon alrededor de la experiencia de Engativá, Bogotá, en donde una alianza entre la Alcaldía Mayor de la ciudad, la Agencia Vasca de Cooperación, el Ayuntamiento de Portugalete, EDEX y el Instituto PROINAPSA UIS, promovió la aplicación del programa. Durante el proceso formativo realizado entre 2012 y 2013 se contó con la participación de 32 instituciones educativas del sector público y 904 docentes, quienes a su vez trabajan con aproximadamente 26.882 estudiantes de básica primaria. Con este colectivo, se realizó un estudio de investigación cualitativo con enfoque descriptivo, usando grupos focales. Para el análisis de la información se tuvo en cuenta el enfoque propuesto por Taylor y Bogdan,  y para apoyar el análisis se utilizó el software ATLAS ti (v. 6.2).

El artículo completo se encuentra publicado en la Revista de la Facultad Nacional Salud Pública de la Universidad de Antioquia y forma parte de la investigación realizada por el Instituto PROINAPSA UIS[1] en las fechas señaladas. Acá adelantamos y comentamos algunas de las conclusiones que llaman especialmente la atención.

La novedad de una formación distinta, humana y de proceso

“En este proyecto están muy pendientes…nos escuchan, nos orientan, nos tienen paciencia y nos acompañan, no nos dicen hagan este proceso y nos dejan solas”. Por otro lado, les involucró desde el ser, más allá de la formación conceptual “las capacitaciones engancharon porque daban mucho para uno como persona, la sonrisa, la acogida, hablábamos de lo nuestro”.

El aumento de la creatividad

“Nos sirvió para cambiar nuestra manera de pensar, nos enriqueció en aprender nuevas formas de hacer y aprender jugando, divirtiéndose”. A partir del proceso, mencionan, “se nos ocurren cosas que no se tenían en cuenta antes para trabajar”. Por ejemplo, “yo revisaba esta semana tengo tal tema para Ciencias, buscaba cuál de las historias se adapta para trabajarla y era correlacionarlo”.

Las Habilidades para la Vida y la convivencia escolar

La implementación del programa ha sido percibida por la gente docente como positiva para el clima escolar. Lo que sucede en el aula, es importante, pues nos afecta a todos, de lo contrario no podemos ver los temas, por eso lo primero son las habilidades para la vida y después los temas, de lo contrario seguimos con esos cursos agrediéndose y pegándose”.  

 Solidaridad en la implementación

Cuentan que a los docentes que no estaban en el proceso los invitaban a participar y les ofrecían apoyo: “los profes que estaban en el proceso nos decían a los que no, miren es bonito, se trabaja muy bien, si quiere le explico y le presto el material”. Esta solidaridad promovió lazos: “fue interesante que el material se compartía entre los profes y eso generó otras relaciones”.

Satisfacción por la respuesta percibida en niñas y niños

 “A los niños les gusta mucho, lo piden, y si por algún motivo no se realiza, los estudiantes lo piden y eso es un buen indicador, pues no les gusta perder ese espacio. Están contentos, se ha mejorado la capacidad de escuchar”. Otra docente lo reitera: están motivados, porque los conocimientos los relacionan con la vida real, con la vivencia en los hogares, por ejemplo la historia de consumo de alcohol lo relacionan con lo que pasa en sus hogares, las historias los educan para la vida.  Es bastante educativo y formativo”.

Hábitos saludables que se proyectan a la familia

Se han evidenciado cambios, “por ejemplo con la alimentación, cogen el refrigerio y lo miran y dicen este refrigerio esta vencido y la fruta no está buena, también ha mejorado su autoestima”. “A pesar de la presión de los medios de comunicación de consumir paquetes, ellos ya casi no comen en el colegio, la compra de productos chatarra ha disminuido, están más pendientes del valor nutritivo del refrigerio, eso es algo enriquecedor del programa”.

También perciben ecos del aprendizaje en la familia: “hay padres que han tomado conciencia con lo que los niños les dicen en la casa, ahora les mandan el jugo, cuando el papá fumaba, los niños le dicen que se salga de la sala, pues les perjudica su salud y su vida”.

Adherencia

Según reportan los docentes, el programa genera adherencia en ellos mismos, en niñas, y niños, por la mezcla de los aspectos reseñados: metodologías participativas y humanas utilizadas en el proceso formativo, fortalecimiento de la creatividad, disponibilidad de materiales educativos atractivos, flexibles y fáciles de usar en distintas circunstancias y contextos, mejora percibida en el clima escolar, así como por la apropiación de las habilidades psicosociales para la vida y hábitos saludables en su cotidianidad.

[1]Mantilla-Uribe BP, Oviedo-Cáceres MP, Hernández-Quirama A, Hakspiel-Plata MC. Intervención educativa con docentes: Fortalecimiento de habilidades psicosociales para la vida y hábitos saludables con escolares en Bogotá. Rev. Fac. Nac. Salud Pública 2015; 33(3): 406-413. DOI: 10.17533/udea.rfnsp.v33n3a10

 

Gestos 3Los días 28 y 29 de Septiembre de 2015, la Agencia Alemana de Cooperación Internacional GIZ nos convocó para facilitar un taller de Habilidades para la Vida en Villavicencio, capital del Departamento del Meta en Colombia. Lo hizo en el marco del proyecto PRODES y tuvo como público protagonista a 30 personas que lideran tres proyectos pilotos de la zona: mercados campesinos del Meta, ecoturismo en el municipio de La Macarena y producción sostenible de leche en San Juan de Arama.

Para nosotros como Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida,  fue una gran novedad encontrarnos con un grupo empeñado en fortalecer procesos productivos comunitarios, conformado por personas de ocupaciones tan diversas, en medio del llano colombiano, una zona que trabaja intensamente para ser constructora y protagonista de la paz que el país busca. Un desafío que asumimos con deseo.

Cálido y cercano

El calor fue intenso, como suele ser en esta zona del país, llegando a 35 grados centígrados al mediodía y a la sombra. En círculo, con calidez y durante 16 horas, estuvimos aprendiendo 4 de las habilidades: autoconocimiento, comportamiento creativo, manejo de problemas y conflictos y manejo de emociones y sentimientos.  Nadie estuvo sentado escuchando, por el contrario, todos en movimiento: observando imágenes, revisando videos, escribiendo, jugando, explorando, bailando, masajeando, pintando, reflexionando, debatiendo, sonriendo y, claro, sudando. Fue un intenso entrenamiento práctico, salpicado con momentos de pausa y análisis para poner en limpio lo aprendido.

Lo que hicimos fue “usar” el aprendizaje de las habilidades para fortalecer algunos desafíos que los procesos comunitarios habían identificado: la mejora de la propia estima, el aumento de la confianza en sí mismos, la capacidad de emprender, el liderazgo democrático y la convivencia.

Fue muy interesante conectar con estos procesos que contemplan la formación de capacidades como algo más que lo técnico relacionado con el tema del emprendimiento. El grupo valoró como un acierto de la Agencia Alemana de Cooperación internacional GIZ el no perder de vista que siempre, en cualquier contexto, somos seres humanos, conviviendo, creciendo juntos, que además de conocimiento “duro” sobre el tema del proyecto, también requerimos las llamadas “habilidades blandas”.  Quisimos dejar constancia de esta experiencia construyendo una memoria que mezclara conocimientos, fotos, testimonios y vivencias. Puede descargarla de acá: VIVA LA MEMORIA Web

Palabras significativas

Cerramos el taller con un buen sabor de boca. Las personas asistentes nos lo hicieron saber con testimonios que hablan de la variedad de aprendizajes que cocinamos, como:

  • “Entender a los demás y respetar el punto de vista de cada quien, sobre todo a mi hija que lleva la peor parte por el estrés”.
  • “Gracias, justo a tiempo”.
  • “Agradezco a GIZ por ser parte de nuestra formación personal, por brindarnos este espacio que nos permite crecer como individuo y de la misma forma nuestra organización”.
  • “Aprendí que todos tenemos formas diferentes de ver las cosas y no siempre tenemos la razón”.
  • “Mueve las fibras adormiladas por la costumbre”.
  • “Quiero ser más cuidadosa para leer las emociones de los demás y las propias”.
  • “Tratar de ser, en lo posible, una persona más alegre, más feliz, más contenta”.

En  EDEX seguimos aprendiendo que las habilidades tienen sentido y cabida en muchos escenarios de la vida humana, en contextos distintos, porque nos refuerzan la capacidad personal y colectiva de transformar lo que nos pasa en la vida, los contextos en donde vivimos.

Familias Simacota veredas 4¿Cómo sintetizar lo vivido durante estos tres meses en tan pocas palabras? Hay experiencias únicas en la vida para las que aún no se han inventado lenguajes. Así de intenso ha sido mi recorrido en el proyecto de cooperación entre EDEX y el Instituto Proinapsa – UIS. En muchos aspectos inefable. Aún con la frustración de saber que todo lo que cuente se quedará corto, quiero compartir esa pequeña parte que las palabras me permitan.

Ha trascurrido un mes desde que regresé de allá. He necesitado de estos días para digerir, reubicarme y poder mirar desde la distancia.

El pasado 8 de julio, gracias a EDEX y al Programa Juventud Vasca Cooperante del Gobierno Vasco, me trasladé a Bucaramanga, en el departamento de Santander (Colombia). Allí me esperaba un increíble equipo de trabajo, sito en la tercera planta de la Facultad de Salud de la Universidad Industrial de Santander, pero con movimiento constante de aquí para allá, donde sus objetivos se ubicasen.

El proyecto por el cual llegué allá fue el de “Capacitación de niñas y niños para la mejora de los derechos sexuales y reproductivos en los municipios de Oiba y Simacota, Departamento de Santander, Colombia”. Como parte del mismo, desarrollamos encuentros con las familias del estudiantado de los municipios, en los que charlábamos sobre cómo resolver las inquietudes sobre sexualidad que pueden plantear las niñas y niños, así como adaptábamos los significados de los derechos sexuales y reproductivos para niñas y niños, y los dábamos a conocer.

Trabajo con docentes, estudiantado y familias

El enfoque basado en las habilidades psicosociales para la vida estaba siempre presente, y acercábamos a las familias el material producido por EDEX para la ocasión “Cuentos para conversar… en familia”, una propuesta de diálogos y juegos en familia, para sembrar bonito. Todo esto se desarrollaba en las mismas sedes donde las niñas y niños estudian, algunas en veredas perdidas en montes cafeteros, paisajes tropicales y escarpados caminos. Las familias de aquellos lugares tan inaccesibles se mostraban sumamente agradecidas, ya que no parece lo común que se les facilite este tipo de actividades en sus entornos.

También tuve ocasión de participar en la realización de asistencias técnicas a las mesas institucionales y municipales, así como en la preparación de las Ferias de sexualidad que días atrás se han llevado a cabo con la implicación de ambos municipios en el proyecto, cada uno con sus peculiaridades y sus formas de entender la vida.

Y una de mis últimas experiencias en los terrenos de Oiba y Simacota, fue la participación en los últimos talleres con las y los docentes, con quienes se ha venido realizando el grueso del trabajo para que el enfoque de educación para la sexualidad, derechos sexuales y reproductivos y habilidades psicosociales para la vida se haga extensivo a las siguientes generaciones de estudiantes.

En buena compañía

La creatividad del equipo de profesionales de Proinapsa – UIS, su enfoque lúdico e innovador, su cercanía y su organización, hacen que todo el desarrollo del proyecto sea un placer y llegue a las personas, que los municipios se involucren, y que de allí salgan grupos de personas que darán continuidad a todo más allá de este año.

El proyecto en sí es ilusionante, pero no puedo dejar de hablar del país que lo ha enmarcado. Si abres tus poros a Colombia, inevitablemente la fascinación debe traspasarte. El potencial humano, paisajístico y cultural es tan impresionante como injustamente invisibilizado. Y de allí me traje la promesa de ampliar las miras de toda persona a la que pueda llegar, gritar a los cuatro vientos que Colombia es mucho más que esa imagen de violencia y droga que nos venden desde el cine y los medios. Es sabor (¡menuda maravilla de gastronomía!) y color (¡qué diversidad étnica y cultural!). Es baile y gracia, vallenato, salsa, champeta, cumbia y guabina. Es una millonada de frutas desconocidas para quienes sobrevivimos estos meses con las cuatro frutas de invierno de este lado del charco. Es empatía, expresión emocional y abrazos espontáneos, reconocimientos y humanismo. Es alegría y resiliencia, carpe diem y fuerza en la fragilidad. Es madurez en la juventud, responsabilidad y creatividad en la apuesta por la convivencia. Es un lugar del que indudablemente, tenemos mucho que aprender.

Y es, inevitablemente, ganas de regresar.

Eva Rodríguez García

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