Educar para vivir, educar para convivir.

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Imagen frasesEn anterior post, publicado en enero de este año, anunciábamos el inicio de la formación en línea de la que hablaremos en esta entrada, que terminó el pasado 19 de marzo. Con ella finaliza el proceso que comenzó en noviembre de 2016 con maestras y maestros de 626 escuelas de la Ciudad de México.

Cuando leímos las diferentes evaluaciones y comentarios en los foros de despedida, quedamos con un gran desafío: ¿cómo contar lo que ha sucedido? ¿Cómo escoger entre tanto testimonio valioso de aprendizaje y transformación? La sensación era como la que queda cuando leemos un libro y lo queremos subrayar todo. Así que hemos decidido, con el permiso de las personas que conformaron este grupo, construir una colcha de retazos con sus frases más reiteradas y más significativas (especialmente, a la luz del Nuevo Modelo Educativo Mexicano y de los objetivos que nos trazamos en este proceso, desde la Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida, de Fundación EDEX, junto con la Secretaría de Educación Pública y la Dirección General de Innovación y Fortalecimiento Académico (DGIFA)). Disfrútenla y arrópense con ella. Insistimos en que las colchas  nos gustan mucho, aunque tengan mala fama, porque al juntar aportes individuales resulta un trabajo colectivo, único y colorido:

“Quiero decirles que me siento triste porque el curso se acaba. Al inicio me dio pereza pensar que serían ocho largas semanas”. “Yo también al principio pensé que el curso me iba a quitar tiempo, que no me iba a aportar nada como los cursos que en ocasiones nos dan, pero mira que chasco me llevé. Fue un curso muy atractivo”. “Unidad tras unidad las experiencias fueron más y más ricas y vivenciales”. “Este curso me ha ayudado a regular mis emociones ya que soy muy enojona y doy respuestas de mala manera”. “Quiero agradecerles el que me hayan permitido revalorarme, reconocerme, saber que puedo ser feliz y hacer que otros sean felices, pero todo esto no lo hubiera logrado sin ustedes”. “Ante tanta normatividad y situaciones que atender, perdemos esta sensibilidad. Me sentí muy a gusto”. No hubo una preocupación por una calificación sino un compromiso conmigo misma por poner en marcha lo aprendido. “A pesar del exceso de trabajo, me daba un tiempo para ingresar a la plataforma, ya no porque “tengo que”, sino porque “quiero, me gusta, me siento a gusto”. “Este curso  me ha invitado a  expresar en ocasiones lo que me hace sentir incómoda sin molestar a nadie, también a expresar lo que me agrada, lo que me gusta hacer y lo que no”. Tuve la oportunidad de replicar el curso a mis compañeros y me fue muy bien, se mostraron muy motivados con el tema”. “Las conferencias estuvieron geniales”. “Estos cursos son los que nos hacen falta tomar, y los que necesitamos”. “Soy una persona bastante solitaria y por dos meses tuve una gran familia”. “Mi mente está inspirada para trabajar con los alumnos, apoyar a los docentes y ser una mejor persona”. “Este curso me encantó, fue totalmente distinto a los que he tomado”. “A pesar de la carga de trabajo en la escuela yo disfruté este curso pues fue como una relajación, era un tiempo para desprenderme de mi realidad y conectarme conmigo misma”. “No hubo palabras de más, ni de menos”. “Nos fueron llevando como la cebolla, capa por capa”. “Estoy plenamente convencida que primero tengo que desarrollar las habilidades para la vida en mi persona para ser un ejemplo para mis alumnos y mis hijas, así que sigo en mi proceso de aprendizaje”. “Me llevo nuevos recursos para mi práctica docente. Es una muestra de que sí se puede, a pesar de lo que nos bloquea el camino, llegar a una formación integral de nuestros alumnos”. “No fue un curso más, fue un regalo de vida”. “He jugado mucho más con mi hija”. “Mis compañeros de trabajo me hacen comentarios, que me ven diferente, que si algo pasó en mi casa o que si cambié de look, a lo que les respondo que solo he cambiado de actitud”. “En estos dos meses de trabajo he aprendido que así como enseñamos a leer, escribir o matemáticas, tenemos la gran responsabilidad de enseñar o compartir Habilidades para la Vida, pero, ¿cómo enseñarlas o compartirlas cuando nosotros las tenemos tan olvidadas, descuidadas o simplemente dormidas?”. “Si bien somos profesores también somos aprendices en este quehacer de vivir”. “Lo que me queda es quitar prejuicios, para mi es algo que me venía estorbando en mi vida y no lo había identificado”. “Los alumnos han bajado su nivel de respuestas agresivas ante un conflicto. Ahora, cada vez que se les presenta una situación de problema, los alumnos dicen “tenemos que resolverlo por la vía de la oportunidad y creatividad”. “Desde el primer día del curso, el presencial, me sentí con una energía renovada, regresaron a mí los deseos de superación, de ser mejor para poder impactar en mi entorno y así ayudar a las personas a ser felices”. “Me queda un sin fin de elementos que hacen un tanto más didáctica mi práctica, de hecho se vuelve lúdica, permitiendo a los alumnos estar más motivados en la clase”.“Tengo más claro que debo y quiero cambiar mi carácter, desarrollar más la empatía”. “Juzgo menos a las personas que no piensan como yo, soy más flexible cuando las cosas no me salen como las había planeado”. “He trabajado en demasía el manejo del estrés y emociones”. “Mi meta fue dejar de ser una persona indecisa y preocupona”. “En este curso nos trataron con respeto, le dieron valor a nuestras ideas, conocimientos y experiencias”. “Al principio comentar las tareas de los demás me costaba trabajo pero como avanzaba el curso me fue dando más confianza”. “Me quedan bonitas experiencias de haber trabajado con varios grupos actividades del Programa Nacional de Convivencia Escolar en relación a la empatía, al auto-respeto, al cumplimiento de la palabra”. “En estas semanas he aprendido a decir no y a valorarme mucho más”. “Traigo mi pulsera en la mano y cada que voy a decir algo desagradable o hacer algo que afecte a los demás, como por arte de magia la veo, la cambio de mano y ya en ese tiempo razono lo que iba a decir y ya no lo hago”.“Estoy completamente seguro que todos tuvimos un antes y un después del taller. Yo me quedo super agradecido y satisfecho de lo que viví en esta plataforma”. “A pesar de que no tuvimos sesiones presenciales se sentía tan cálido y personal, en ocasiones es más sencillo abrirse cuando nadie nos observa”. “Considero que es importante dar acompañamiento en la forma como deben trabarse los libros del Programa Nacional de Convivencia Escolar. También es conveniente dar seguimiento al impacto de las actividades de PNCE en las habilidades para la vida de los educandos”. “Los materiales proporcionados realmente permiten materializar en el aula el trabajo con las habilidades para la vida”. “Cada sesión fue una reflexión introspectiva que en ocasiones no era muy grata porque me tenía que autocriticar”. “Como sugerencia sólo considero que la moderación en foros debe ser más constante y cercana”. “Mis respuestas ante un conflicto son totalmente diferentes a las anteriores al curso, he podido constatar que manejar una comunicación asertiva me ha dado tranquilidad en mi entorno laboral”. “Ahora puedo decir plenamente hay cursos que valen la pena y que transforman nuestra vida. Gracias por ayudarme a descubrir “mi materia estelar” y ayudarme a brillar con luz propia”. “Me gustó porque hubo de  todo en los documentos base: ligas para reflexionar, reír, cantar”. “Este curso fue un oasis en mi vida”. “Logré en este curso transformaciones que nunca me imaginé,  como tomar decisiones sin miedo”. “Es el primer curso que tomo para mí, no para mis alumnos o la escuela, pero siendo mejor yo, se pueden establecer mejores relaciones en la escuela y formar así mejores alumnos y mejores ambientes de trabajo. No quiero que termine. Me hizo sentir viva. “Considero que este enfoque “humano” es lo que hace falta. Conozco una supervisora que dice “maestros felices, alumnos felices” aunque lo dice mucho en broma, es una realidad, si nosotros estamos bien daremos el máximo”. “Estos dos meses, que se han pasado como agua”. “Y en esta estación nos bajaremos. Todos hemos llegamos a la terminal y emprenderemos nuevos caminos”. El material es muy padre, atractivo y divertido para los alumnos, además de que es muy manejable e interesante! gracias por todo, no quisiera que terminara, pero en fin…”. “Confieso que he crecido como persona. Incluso en ocasiones me siento como si fuera otra persona”. “Creo que  ya  me  había  acostumbrado  a esta  interacción  entre  los  del otro lado  de la pantalla y  yo… los extrañaré,  en serio… y  ni  yo misma  me la  creo  estar  escribiendo  esto,  fue  grato”.“Sugiero que la SEP realice los convenios necesarios para que también los docentes puedan tener acceso a este curso porque no hay como vivirlo para apreciarlo como se debe. Gracias por todo. Creo que aquí sí se hizo una buena inversión de los recursos destinados a la educación”. “¡Híjole, la despedida!”.

 

 

Beto - RetomemosEl verbo protagonista de este post es de los más conjugados en nuestras prácticas pedagógicas. Empieza por “E” y no es enseñar, pero con él se aprende mucho. Tampoco es “Enamorar”, pero quien lo conjuga conquista mundos y personas. Tampoco es “Emocionar”, aunque es emoción pura y sirve para lo que sirven las emociones, para hacer contacto. Si le preguntáramos a nuestro invitado cuál es su amigo favorito, probablemente nos diría que el verbo “Hablar”, un amigo con defectos y virtudes, como suele ser, porque aunque empieza con la letra muda, a veces, acaba con cualquiera, sobre todo cuando lo quiere decir todo.

Otra pista

Nuestro verbo invitado al post de esta semana es el verbo más parecido a “Amar”. Esta comparación, tan merecida, la leí hace muchos años en “La importancia de hablar mierda o los hilos invisibles del tejido social”, el título más curioso que he visto en mi vida para un libro,  escrito por Nicolás Buenaventura, editado en 1995, en Colombia, por la Cooperativa Editorial del Magisterio:

“Pienso que el verbo más parecido a amar es escuchar.  Por esa razón, si me tocara simbolizar a un amante, quizás pintaría a un hombrecillo con unas orejas descomunales, como antenas parabólicas. En verdad, el único regalo que uno le puede hacer al otro, legítimamente, es escucharlo palabra a palabra” (Les invito a leer todo el capítulo del Buen amor-págs. 53 a la 61)

A veces, no sabemos qué regalar a esos seres que tanto queremos – a nuestras niñas, niños y jóvenes- y nos “empeñamos” en gastar tiempo y dinero en todo tipo de juguetes y cachivaches. Y las llevamos puestas siempre. Para la próxima oportunidad, ya sabes, puedes regalarles –o mejor prestarles- tus OREJAS (como el título de una de nuestras historias de Retomemos).

26 de junio

Nos alegra que la UNODC haya decidido conjugar este verbo para su celebración del Día Internacional Contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas durante el 2016: “Escuchar a los niños y jóvenes es el primer paso para ayudarlos a crecer sanos y seguros”.  En el siguiente enlace accedes al video y al resto de  información de su campaña, titulada “Escuchar primero”.

No hay duda que son muchas cosas las que podemos aprender de estas personas, descubridoras de este mundo adulto que damos por hecho. Sólo es cuestión de escucharles sus preguntas, sus ideas, sus conclusiones, con calma y mucha atención. Aprenderemos juntos. Donde hay escucha es posible la conversación, que es, justamente, la propuesta de comunicación que desde Fundación EDEX proponemos para la escuela, la familia y la ciudadanía en general.

Calla un poco

Aquí hay un ejemplo de lo que sucede cuando sólo recordamos que tenemos boca. Lo ha escrito una persona que ha participado  en la 1ª. Edición de “La Aventura de la Crianza”,  nuestro curso online para madres y padres que finalizó el pasado 10 de junio.  Es pediatra y de su práctica diaria ha construido su relato:

“En cuanto entran el adulto (padre, madre o quien sea) y el niño (mi paciente) a mi consulta, lo primero que hago es preguntar: “¿Qué te pasa Juanito?” y enseguida me contestan los padres. Yo insisto mirando al niño: “¿No te encuentras bien?” Y si veo que la cosa continúa en broma, digo: “¡Estoy hablando con Juanito!” Siempre me dirijo al niño (lógicamente incluyo a los adultos en mi discurso pero el principal es el niño). Lo bueno es que más de una vez me ha pasado que los mensajes son contrapuestos y en este caso el adulto dice: “No le hagas caso, es pequeño y no se entera”. Es una lucha constante. Y claro, qué pasa con el tiempo… que llega el o la adolescente y cuando le digo: “¿Qué te pasa?”,  le dicen a su madre: “Díselo tú que yo no lo sé”.

Promueve su expresión

Y aquí otro ejemplo de lo que sucede cuando nos disponemos a hacerles nuestro mejor regalo: escucharles: Lo ha escrito una maestra que participó en la X Edición del TransCurso, otra de nuestras ofertas formativas en línea:

Me sirve tanto este curso…Esta semana invertí una hora de clase en invitar a unas niñas, que no se entendían, a conversar. Nos sentamos las 7 en el suelo. Pudieron explicar a su compañera que la quieren, pero que se sienten controladas por ella. Que no quieren perderla, pero que sus relaciones no son exclusivas con ella, que quieren poder liderar el grupo entre todas, que es una persona valiosa por si sola sin controlar los actos de los demás.

Pudieron expresarlo de forma asertiva, sin reproches, contando cómo se sentían ante su control. Paula calló mucho rato, finalmente llorando les explicó que su padre la infravalora tanto que en su casa se siente que no vale nada. Como contrapartida, quiere llamar la atención en clase y en su entorno, necesita controlar todas sus relaciones.

Sus amigas lloraron con ella. No sabían eso. En un momento determinado, empezaron a abrazarse unas con otras. 

Poder expresar sus miedos delante de mí les dio seguridad. Me hizo feliz brindarles ese espacio y ese momento para hablar sin ser menos ni ser más. A la mañana siguiente tenían los ojos hinchados, pero habían dado un primer paso para sanear sus relaciones”.

Cuerpos dotados para la escucha

Nuestra biología lo tiene tan claro que no en vano nos ha puesto DOS orejas y una SOLA boca, para escuchar el doble de lo que hablamos. Desde nuestros programas y desde nuestras ofertas formativas en Habilidades para la Vida, en Fundación EDEX seguiremos conjugando en plural y en singular al protagonista de este manojo de palabras, que era muy fácil de adivinar, tanto como decidirnos a ponerlo en juego.

Visítanos en Facebook para conocer más sobre lo que hacemos para aprender a escucharnos mejor.

Web-Cuentos3Los cuentos que protagonizan Yolanda, Javier, Marta, Héctor y Sergio llevan 15 años viajando en audios y videos. Lo han hecho a través de estaciones de radio tanto de España como de América y a través de televisiones de varios países en forma de dibujo animado. También, han sido escuchados, debatidos y reinventados por niñas y niños de aquí y de allá. Estos mismos relatos han llegado también a las escuelas de uno y otro lado del Atlántico, se han metido a las aulas y han creado condiciones para aprender de hábitos saludables y de Habilidades para la Vida. En esta publicación les contamos cómo ha sucedido y qué es lo que el material ofrece a quienes hacen educación en ámbitos formales e informales.

Algo pasa en la escuela

 En los Cuentos para conversar va a encontrar historias cotidianas: un amigo que quiere copiar la tarea de su compañera; otro que come más de la cuenta; alguno al que le molestan por tener los dientes grandes; aquella a la que le tocan su cuerpo mientras va en un autobús; uno que permanece solo y bajo llave en casa; otra que enferma y no puede ir a la escuela, y no falta quien pide a su papá que le ayude en las tareas. Situaciones comunes y corrientes, propias de la vida de muchas niñas y niños. Son 44 historias contadas en un máximo 3 minutos, de las cuales 38 están en dibujo animado, y pueden verse en el canal correspondiente de tv.edex.

Una vez que el relato es visto o escuchado, algo pasa en el salón de clases. Niñas y niños empiezan a recordar situaciones similares que han vivido; relacionan el relato con algo que sintieron, que no fue igual pero se le parece; hay quien no se aguanta las ganas y decide conversarla con quien tiene cerca.

Lo que parece y es un acto divertido y relajado (escuchar historias en un salón de clases) se transforma en la oportunidad de que la vida cotidiana ingrese al aula, para que niñas y niños empiecen a comentar lo que les pasa y a aprender de ello. Lo hacen en forma significativa al recordar, relacionar y conversar sus propias situaciones. A veces lo comentan en voz alta, delante de todo el grupo. Otras veces lo hacen en silencio, escribiendo en su cuaderno. Algunas más lo comparten en parejas, en pequeños grupos.

En esos momentos la persona docente escucha el doble de lo que habla; propone actividades, facilita que la conversación fluya para que niñas y niños le encuentren sentido a los hábitos saludables y fortalezcan sus Habilidades para la Vida. Por ejemplo, a veces aprenden por qué tiene sentido lavarse los dientes; otras veces aprenden cómo y cuándo pedir ayuda. Escuchándose, aprenden a solidarizarse, a comprenderse mejor, a conectar mejor consigo y con las demás personas. Esta información ayuda a sus docentes a conocerles mejor: quiénes son, qué piensan, qué sienten, cómo viven.

Cómo ponerlo en marcha

No hay magia para lograr este tipo de aprendizajes, lo que se hace es mezclar diversos elementos: por un lado, las historias que se narran con algunas ideas y ejercicios lúdicos asociados a cada una de ellas que vienen en la Guía didáctica que acompaña el estuche con el disco. Esto toma forma y color propio cuando cada persona docente le agrega su energía, experiencia y creatividad. La “fórmula” se completa con la participación activa de niñas y niños. El resultado: espacios cargados de buena energía para hablar, para aprender unas personas de otras y con otras.

TransCurso IX Edición 2015 web“No me quiero ir. No quiero que el 11 de diciembre se “apague” la plataforma del “TransCurso”. Ha sido mi bastón, mi apoyo, mi escape. Durante estas semanas encontraba sosiego y descubría muchas cosas cada vez que me sentaba con las unidades. …¿Qué puedo decir?…ME QUEDA TOOODO…me voy con el corazón y con los ojos más grandes, con 2 orejas de verdad y 1 boca… ¡creo que esto me lo aplicaré siempre! Ya lo estoy transmitiendo cuando trabajo con los técnicos y los peques. Mando un abrazo virtual, bueno, prefiero un beso…. ¡espero que volvamos a coincidir!” 

Estas fueron las palabras de despedida de una de las cuarenta y cinco participantes en la IX Edición del TransCurso, que terminó el pasado 11 de diciembre de 2015. Se parecen mucho a las palabras del resto del grupo: están cargadas de nostalgia por la partida, de alegría y sorpresa por lo aprendido y de esperanza y gratitud por haber encontrado en las 10 Habilidades para la Vida, herramientas para seguir transformando las relaciones consigo mismos, con las demás personas y el entorno (en ese orden).

Los deseos de continuar

¿Por qué no se quieren ir del TransCurso, si son 12 semanas (3 meses) y además es una formación a través de Internet? Probablemente, porque hay varias oportunidades para implicarse -en el proceso personal y grupal- y eso crea lazos. Y porque, además, resulta una experiencia emocionante y vital:

  • “Cuando empezamos el curso pensé que me aburriría, es que hemos hablado tanto de estos temas a lo largo de nuestra formación como docentes. Pero no fue así. La metodología, los tutores, los participantes, todo me encantó”.
  • “Me gustaba este contacto semanal con todos, leer los comentarios y las experiencias de personas tan distantes y tan próximas a la vez”.
  • “Los conocimientos no sirven de nada si no se llevan a la acción, y el TransCurso me llevó a poner todos mis recursos en acción. Puse acción en situaciones, para mí complicadas, que no sólo fueron resueltas y las relaciones rescatadas o reparadas, sino que siento en mí una persona distinta a la que era”.

No se quieren ir, quizás también, porque se puede respirar una pedagogía en donde todas las personas aprenden y enseñan, como suele suceder en la vida diaria, sin pretensiones, sin calificaciones, muchas veces hasta sin darnos cuenta:

“He podido relacionarme con nuevas personas y leer sus apasionantes historias de vida. Me ha gustado que me dieran apoyo cuando lo requería y me ha gustado poder ofrecerlo. Pienso que a pesar de ser un curso virtual se puede crear un cálido clima lleno de humanidad. GRACIAS A TODOAS por hacerlo posible”.

Cambios que se notan

Y, finalmente, creemos que las personas no se quieren ir del “TransCurso” porque el entrenamiento en Habilidades para la Vida da buenos resultados en el plano de las relaciones: “mis hijos se sienten mejor con mis cambios”; “La relación con mi esposa ha mejorado, está asombrada de mi actitud”; “Hoy puedo decir que mi relación con mi familia mejoró gracias a que puse en práctica lo aprendido en el curso”; “Esta semana decidí divorciarme”.

A nombre de todo el equipo docente de la Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida, gracias a las personas, que aparecen arriba en la fotografía, por habernos acompañado en el TransCurso entre septiembre y diciembre de 2015. Aprendimos mucho en su grata compañía.

Despedida y bienvenida a la vez

Resulta inevitable cerrar este post con más palabras de despedida de este grupo que son a la vez palabras de bienvenida para quienes se animen a formar parte de los nuevos grupos: el de la X Edición, que se realizará del 22 de febrero al 22 de mayo de 2016; el de la XI Edición, entre el 30 de mayo y el 19 de agosto o el de la XII Edición que irá del 19 de septiembre al 9 de diciembre de 2016:

“Como cada lunes a estas horas, desde hace varias semanas, me siento frente al ordenador y frente a la ventana de la habitación para iniciar la tarea semanal del Transcurso. Esta vez será la última. Hace mucho frío en el norte de España; pero, hoy, después de días de lluvia, ha salido el sol. Y eso me pone de buen humor. Simplemente quería despedirme de todos ustedes, escribiendo que ha sido un placer haber compartido un espacio virtual y un tiempo de aprendizaje y de crecimiento personal, grupal y metodológico. Anoche estuve viendo en la televisión una entrevista a Pepe Mújica, el ex-presidente uruguayo (siempre que le escucho, me entran unas ganas irresistibles de hacerme uruguayo). Decía: “tal vez sea el momento de dejar de pensar como españoles, como uruguayos, como chinos… y ponernos a pensar de un modo global y colectivo. Los problemas en África son nuestros problemas, la contaminación de los océanos es nuestra contaminación, las bombas que caen en Siria, están cayendo también encima de nuestras cabezas”. Eso es lo más preciado que me ha concedido haber participado en el Transcurso: ahora tengo los ojos más grandes. Un abrazo y hasta siempre”.

Con testimonios como los que hemos compartido, que se repiten edición tras edición, se renuevan los ánimos de EDEX, promotora del TransCurso y los de la Cátedra de Promoción de la Salud de la Universidad de Girona, que nos acompaña en la acreditación. Si decides formar parte de estas nuevas ediciones, puedes matricularte únicamente, un mes antes de cada inicio, ingresando a http://escuela.habilidadesparalavida.net/login/index.php

Para más información escribe a comunicacion@edex.es

Foto de C.Berrio

Foto de C.Berrio

A partir de 2016, en 42 horas repartidas a lo largo de 7 semanas y en el marco de 4 capítulos, podrás participar en La Aventura de la Crianza, un curso digital que hemos diseñado, especialmente, para madres y padres de España y de América Latina, con interés en fortalecer sus propias Habilidades para la Vida (HpV).

Para nadie es un secreto que niñas, niños y jóvenes aprenden mucho más de todo aquello que no pretendemos enseñarles (con toda clase de explicaciones o palabras) pero que inevitablemente terminan aprendiendo: lo que comunican nuestras acciones, nuestros comportamientos. En teoría, la mayoría de las personas sabemos qué es lo que deberíamos hacer para relacionarnos bien, pero otra cosa es saber hacerlo.

En este curso, lo que lograremos, en primer lugar, es reconocer nuestras prácticas (sin culpa y con alegría). Luego, con el enfoque de las HpV y con la luz de 5 faros, iniciaremos un entrenamiento que nos permita llegar a relacionarnos entre iguales, donde todas las personas que hacen parte de la familia tengan voz, voto y, sobre todo, capacidad para cuidar de sí mismas y de las personas con las que convive.

Los cinco faros serán:

  1. La conversación
  2. El encanto (para sostener conversaciones interesantes)
  3. La confianza (en que mi manera de ser, pensar o actuar no es la única válida)
  4. La curiosidad (para preguntar más y presuponer menos)
  5. El cuidado, propio y de los demás, como el foco que siempre iluminará cualquier acción, como marco ético de las relaciones humanas, basadas en derechos y deberes.

En la Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida hemos venido cocinando, a fuego lento, esta Aventura de la Crianza. Será nuestra segunda oferta formativa digital, después de más de tres años de experiencia y centenares de estudiantes de España y las Américas participantes en nuestro TransCurso, al que confiamos igual en calidad y calidez. Iniciará el 28 de marzo de 2016 y terminará el 13 de mayo. Un mes antes de comenzar, se abrirá el período de auto- matriculación. Si quieres más información, escribe a comunicacion@edex.es

Queríamos dejarles esta información, puesta sobre la mesa, a manera de buena nueva, justo en estos días de Navidad en los que nos llegan diversas invitaciones para fortalecer lazos familiares. Suele decirse que no escogemos a nuestras madres o padres ni a nuestras hijas e hijos, pero sí podemos elegir qué tipo de relación tener con cada quien. La que propone este curso es una relación tranquila, gozosa y respetuosa que nos permita ser cada vez más felices.

Felices fiestas.

 

retomemos convivencia ¿Qué tienen que ver un lápiz y un cubo de hielo o una cerveza, una lancha y un martillo? Aunque no lo parezca, todo en el universo está relacionado, sobre todo, yo, tú, él, ella y todas las personas entre sí. ¿Qué tienen que ver conmigo aquellas personas que no han nacido en mi país? ¿O las que tienen otra edad, género, religión, identidad sexual o politica? ¿Qué tengo que ver con las personas que actúan agresivamente o con las que aman apasionadamente? ¿Cómo pasar de un “juntos pero no revueltos” a un “juntos y además revueltos”? (Según el informe “Indicadores de Juventud 2013” del Observatorio Vasco de la Juventud, sólo el 6,5% de jóvenes (15-29 años) realiza tareas de voluntariado y al 41% no le gustaría compartir portal con población gitana).

Para aprender a relacionarnos con tantos parientes diversos que hacen parte de nuestra familia humana, para que las personas aprendamos a vivir juntas, mezclándonos en la escuela, en la calle y en el mundo entero, sin eliminarnos ni invalidarnos, son de gran utilidad las Habilidades para la Vida (HpV).  En Fundación EDEX, hemos venido descubriendo que estas HpV sirven para que una persona o un colectivo sepan relacionarse de igual a igual con las demás y con sus entornos (sin sentirse ni más ni menos que nadie).

Dos programas, una intervención educativa

Los Programas Retomemos, Una propuesta multiversal  y Retomemos, Una propuesta al derecho y al deber” son herramientas que se dirigen a adolescentes de 13 a 16 años, por medio del profesorado y otros agentes socioeducativos. Hoy, Oihana Rementería Roces, miembro del Equipo de Formación de EDEX, con el apoyo de la Dirección de Juventud y Deportes del Departamento de Educación, Política Lingüística y Cultura y la Dirección de Víctimas y DDHH del Gobierno Vasco, imparte en Bilbao un taller que busca, en primer lugar, acercarse a la situación de la adolescencia respecto a la convivencia y la participación social; en segundo lugar, a las Habilidades para la Vida y, en tercer lugar, a las bases conceptuales de estos Programas y a su metodología.

En el Día Internacional de los Derechos Humanos, les compartimos nuestro deseo de seguir avanzando en el derecho y el deber de ser semejantes, dos asuntos que contienen buena parte del articulado de esta Declaración.

rostros emocionesCuando nos reunimos con familiares y amigos, un poco en broma y otro poco en serio, tienen cuidado de contar, delante de Iván y Gladys, sus historias porque dicen que solemos publicarlas. Y es cierto. Por ejemplo, los cinco personajes que protagonizan la estrategia educativa “Retomemos”, dirigida a chicas y chicos adolescentes, se parecen mucho a nuestras sobrinas y sobrinos, a nuestra hija y a todas esas vivencias que ha sido inevitable escuchar y que nos han servido de inspiración para varios materiales educativos que tienen al relato como eje principal. Ya lo decía García Márquez: “la realidad supera la fantasía”. Eso mismo le ha sucedido a Pete Docter. Cuando comenzó a notar cambios en su hija de 11 años, inició también la producción de “Inside out” (Intensamente, en Hispanoamérica y Del Revés, en España), el film de Pixar y Disney que ha dirigido y que nos ha permitido tener en el cine un relato donde la alegría, la tristeza, el miedo, la ira y el disgusto, son las voces cantantes que están dentro de la mente de Riley, la niña protagonista.

Antes que nada, les invito a ver la película en mención y, por supuesto, también, a conocer nuestra serie, que tiene protagonistas parecidos: la indecisión, con Isa, la indecisa, a la cabeza; las broncas, con Darío, el de los líos, como su representante; la mentira, en la figura de Rosa, la mentirosa; la tranquilidad, con el nombre de Beto, el coqueto y, la impulsividad, con el de Lida, la atrevida.

A continuación les comparto tres ideas que se reiteran en estas dos producciones que nos sirven para aproximarnos al manejo de las emociones y los sentimientos, una de las 10 Habilidades para la Vida que EDEX promueve en sus programas educativos y ofertas de formación:

  1. Foto de grupo: Como sucede con los alimentos, no vale la pena dejar por fuera de la foto a ninguna de las emociones. Todas hacen parte de nuestra capacidad de sentir, cada una aporta una función necesaria en un momento dado. Precisamente, nuestra salud física y mental nos pone el reto de hacer turismo por todas sin quedarnos a vivir, por siempre, en ninguna de ellas. Comer de todas, un poco y no de una sola todo el tiempo. Si nos detenemos a revisar cómo son, emocionalmente, nuestras semanas o meses, como lo hacemos un par de días en el Curso digital que EDEX ofrece, tendremos una información valiosa sobre nosotros mismos que nos ayudará a comprender y a transformar nuestras maneras de ser y de relacionarnos. Por eso me agrada encontrar en el film de Docter a una tristeza que tiene su gracia, que sabe hacer bromas y que moviliza a la acción a Riley. Tanto agrado como el que nos produce Rosa la mentirosa, cuando es capaz de decir “la verdad”. Las emociones también nos reclaman ser valoradas más allá del bien o del mal.
  2. No verbales: Damos mucha importancia a las palabras, que representan el 7% del lenguaje, y muy poca al 93% restante conformado por gestos, posturas y tonalidades. El cuerpo suele, con frecuencia, decirnos, a gritos, que está cansado, triste, enojado y, sin embargo, no lo atendemos. Las emociones se comunican, casi siempre, sin palabras, a punta de señales que necesitamos aprender a leer. En algunas escuelas de Canadá se valen de bebés del barrio para aprenderlo. Sirven de “laboratorio” para los estudiantes. Observando cuidadosa y curiosamente todos sus movimientos y expresiones encuentran las causas de sus molestias, tristezas o cansancios. Así amplían su “vocabulario emocional” con el que podrán explorar, en primer lugar, sus propias emociones y sentimientos para luego leer también los de las demás personas. El reto, en este segundo aspecto es lograr relacionar la correspondencia que existe entre la emoción corporeizada y la necesidad que se esconde tras de ella: protección, descanso, compañía, consuelo, libertad, valoración, respeto, etc.
  3. Con todo el cerebro: Más de una persona estará pensando que las emociones nos engañan, que es mejor actuar con la razón y no con el corazón. Sin embargo, para qué empeñarnos en dejar de usar una parte del cerebro, pudiendo usarlo completo. Tan peligrosas pueden ser las actuaciones de una persona que no razona, como las de otra que no siente. Nuestro cerebro lo conforman estas dos mentes y por eso podemos ser las dos cosas a la vez: “senti-pensantes”, como lo escribía con poesía el uruguayo Eduardo Galeano. O mejor aún, senti-pensantes-actuantes. Las emociones son más veloces que las razones, éstas se toman más tiempo y habrá que aprender a esperarlas. Ese disponernos a explorar, con frecuencia, cómo estamos emocionalmente, es, precisamente, hacer uso de la razón para ponernos nuevas metas. Somos educables y podemos modificar nuestros estados emocionales: “¿mucha tristeza?…vamos a ver…cuál será el motivo, investiguemos, no podemos seguir así”, etc., etc.

En eso andamos en Fundación EDEX, a través de nuestros proyectos y de nuestra Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida. Nos emociona apostar por la promoción del bienestar social y personal a partir de la promoción de la inteligencia (que es emocional y racional), así, completa.

Virginia ImazA Virginia Imaz la conocimos en Portugalete en 2005, cuando EDEX organizó el I Seminario Internacional de Habilidades para la Vida. Apareció así, de repente, con toda la fuerza que traen las buenas sorpresas. Aunque en el programa figuraban las “Clownclusiones”, nadie se imaginaba lo que sería. Incluso, más de una persona llegó a pensar que habíamos digitado mal la palabra “conclusiones”.

Durante 11 años, Virginia fue maestra. Hoy es payasa profesional, narradora de cuentos y fundadora de Oihulariklown, un grupo de teatro que se le conoce, sobre todo, por esto de las “clownclusiones” que son una práctica que mezcla el análisis institucional y las relatorías con la improvisación clown.

Cuando conferencistas y panelistas han hecho sus intervenciones, ella aparece, como por arte de magia, en la escena. Lleva consigo varias hojas de notas (la chuleta), que ha tomado de todas las presentaciones, su nariz de clown y una maleta de cachivaches que le ayudan a construir eso que ella llama “metáforas transformadoras”. Lleva escaleras de albañil, pollos, mundos inflables, cuentos y espejos, entre muchos recursos más, con los que le devuelve al público, “mezclados como ensalada”, un buen manojo de voces e ideas que se han escuchado durante el evento, con el aliño del humor.

De su trabajo destaco, especialmente, dos aspectos: el primero, que sea un cuerpo y una mente de mujer las que nos seduzcan a pensar sobre lo que pensamos, a relativizar nuestra mirada, a “aligerar el exceso de seriedad y gravedad” que se imponen en este tipo de eventos. Y el segundo, que nos haga reír, no sólo tanto sino sobre todo, tan bien reído (primero de sí mismos) y de manera tan oportuna: un cierre de Jornadas y Congresos con broche de oro.

Y lo de cerrar, es relativo. Su aporte, en realidad, abre la mente y el corazón de todas las personas participantes, nos despierta y nos deja con ganas de volver sobre el tema, con la motivación necesaria para avanzar en él.

En EDEX le hemos pedido que nos acompañe en los cuatro Seminarios Internacionales de Habilidades para la Vida que hemos celebrado entre 2005 y 2015. Es una manera de homenajear a la alegría que, desde nuestro enfoque pedagógico, es una de las invitadas que no puede faltar en todo proceso de aprendizaje, sobre todo en los que tienen que ver con las Habilidades para la Vida.

Virginia, también, nos acompaña, desde 2012, en nuestra oferta digital a través de la Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida. Para la IX Edición del TransCurso, que iniciará el próximo 14 de septiembre de 2015, está prevista como conferencista invitada para chatear sobre la creatividad en la vida cotidiana, que tanta falta nos hace a las personas cuando nos relacionamos con nosotras mismas y con las demás.

Les invito a escuchar, aquí abajo, a Virginia. En pocos minutos nos cuenta cómo logra lo mucho que logra con las clownclusiones y para qué sirven:

Entrevista Virginia Imaz

 

“Einstein decía que «la educación es aquello que queda después de olvidar todo lo que nos han enseñado». Comparte en este foro lo que ha quedado en ti después de este TransCURSO. Se reciben también despedidas y manifestaciones de aprecio o “desprecio” que broten espontáneamente”.

Con este texto y con esta fotografía,  se plantea el foro titulado “Lo que nos queda” para que el grupo de participantes del TransCurso se despida y comparta su experiencia después de tres meses de formación –online- en Habilidades para la Vida (HpV).  Y es de los comentarios allí publicados y de la evaluación que realizamos, de donde hemos extraído tres claves pedagógicas para el aprendizaje de estas habilidades: emoción, conversación y transformación. Con mucha alegría y satisfacción vemos que, tras siete ediciones realizadas, estamos cumpliendo los objetivos que nos planteamos. La docena de fragmentos seleccionados, que copiamos a continuación, son una muestra de los aprendizajes más reiterados por los grupos:

  • Me voy con una dependencia menos (el cigarro) y con unas metas más. Me voy con una apuesta en firme por mi salud y por el cambio, cambio en cuanto a intentar mejorar lo que me rodea. Me voy repleta, llenísima y a la vez más ligera. Creo que he escrito sobre cosas que no había verbalizado antes y esto alivia carga…”
  •  “Del curso me gustó que fuera muy entretenido. He adquirido un montón de recursos para poder hacer llegar a más personas la “bondad” de las habilidades para la vida. Me gustó mucho también el hacer ejercicios tan personales (cómo cuesta aplicar todo a una misma!) Muchas gracias a todo el grupo, a companer@s, a profesorado… Todo ha sido mágico”.
  • “Otro aspecto bien especial que me llevo de este Transcurso es que me permitió dedicar un tiempo para mí, hacer consciente lo importante que es cuidarnos antes de cuidar a otros. Más que la teoría que profesionalmente conozco, vivenciarlas fue fabuloso.
  • “Hay una frase que me gusta y la quiero compartir. Es de Benjamin Franklin y dice: “Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”. Precisamente esto ha pasado en este Transcurso al enseñarme e involucrarme. Mi aprendizaje ha sido más significativo. Fue un curso muy innovador, creativo y de participación de todas y todos”.
  • “Tomar parte en este curso fue una excelente oportunidad para conocer a otras personas, otras realidades, e interactuar a través de foros, textos e historias personales. Eso es todo lo que quiero aprender en la vida. Creo en la educación para romper la rutina de los planes de estudio y que puede ir más allá de las paredes de las escuelas”.
  • “Me parece que el aprendizaje entre pares se dio de una manera poco usual al no “vernos” con los ojos; sin embargo nos pudimos ver con el alma… y el conocer a otros y compartir experiencias y comentarios fue de mucha riqueza”.
  • He llegado al final del TransCurso y me llevo una sensación de conexión, hasta íntima, con un montón de gente de éste y aquél lado, incluso hasta cierta sensación de pena porque se termina…”.
  • “Me voy con una biografía a revisar, con necesidad de trabajar y mimar mis relaciones, de hacer más grata la vida a la gente que me rodea queriéndoles mejor, porque mucho ya les quiero”.
  • “Se me saltan las lágrimas y a la vez me siento feliz. Qué afortunada haberos encontrado. Me habéis dado la oportunidad de re-enamorarme de mi misma, de aceptarme con mis defectos y mis virtudes, de tomar las riendas…”
  • “Es una pena que se termine, porque para mí formabais parte de mis tardes-noches, momento del día que me daba el espacio para poder estar con vosotr@s”.
  • “Este curso es la experiencia más hermosa que me ha sucedido en los últimos años, es para vivirlo extasiarse de él, sacarle provecho, es para vivir mejor conmigo, con los demás y con mi entorno”. 
  • “¿Cómo me voy? Muy satisfecha y segura de que la decisión de inscribirme fue excelente. Realmente me encantó el curso”.

Tras leer estas palabras, que provienen de personas mexicanas, venezolanas, colombianas, españolas, nicaragüenses, uruguayas, ecuatorianas, brasileras, cubanas, paraguayas, dominicanas, costarricenses, argentinas, chilenas, puertorriqueñas, salvadoreñas y guatemaltecas, que han vivido con Fundación EDEX esta experiencia, todas ellas vinculadas, desde diferentes escenarios, con el mundo de la educación de niñas, niños y jóvenes, nos quedan, entre otros, los siguientes aprendizajes:

  • Que las Habilidades para la Vida (HpV) son un gran soporte para fortalecer nuestra capacidad de vinculación.
  • Que los espacios u oportunidades que se creen para entrenarnos en estas habilidades deben propiciar eso: vínculos revestidos de afectos y emociones gratas.
  • Que resultan significativas y coherentes aquellas experiencias pedagógicas que ponen su acento en la conversación entre iguales, desprovistas de un centro que pone una calificación e impone un punto de vista, que busca acompañar y hacer fluir la riqueza desde las diversas partes del proceso.

Hace unos días, Miguel Costa Cabanillas, a quien solemos invitar para que nos deleite con una conferencia-chat, a manera de cierre en el TransCurso, nos regaló generosa y espontáneamente estas palabras:

“He tenido el privilegio de asomarme al mejor curso del planeta Tierra –ni es broma, ni adulación, es sencillamente, admiración y reconocimiento- y, honestamente, no he visto a lo largo de mi carrera profesional un curso tan bien hilvanado, confeccionado, motivante, empoderador y validante. Es un curso único en eso de dejar huella en el alumnado y en los monitores.  Los criterios me alucinan por vuestra capacidad e ingenio para comprometer a los participantes y promover un aprendizaje experiencial. Por otra parte, el tema (HpV) tiene una importancia estratégica de tal naturaleza que merecería evaluarlo –me imagino que lo estáis haciendo- y enviarlo a la OMS como ejemplo de buenas prácticas para el Desarrollo Humano. Un fuerte abrazo con deseo de que tengáis un gozoso 2015″.

Todo lo anterior nos motiva a continuar con este TransCurso, que el próximo 23 de febrero inicia su octava edición. De igual manera, ha sido el combustible para cocinar la segunda oferta online de la Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida, esta vez dirigida a familias, que esperamos iniciar el próximo otoño. Conservaremos la cercanía, la emoción y el enfoque vivencial logrado en esta experiencia. Innovaremos en todo lo necesario para humanizar más nuestras maneras de aprender, de relacionarnos y de acompañar a nuestras niñas, niños y jóvenes.

Por estos días más de una persona prepara su equipaje para ir a visitar a sus familiares y amigos y compartir las celebraciones navideñas y de año nuevo. En EDEX no nos quedamos atrás. Hemos preparado nuestra propia maleta en torno al tema que le da sentido a nuestras acciones como organización: el de las Habilidades para la Vida.   En ella hemos puesto 5 elementos que simbolizan lo que hemos aprendido este año y los retos que nos quedan para el siguiente:

  1. Un burro: está muy presente en estos días y, además, nos sirve para no olvidar que antes de pretender que “él” o “ella” se entrenen en Habilidades para la Vida, es más efectivo o coherente, que primero las aprenda “yo”, es decir, que vaya el burro por delante.
  2. Una linterna: Esta no es una linterna cualquiera. La luz que proyecta se produce de la transformación de la energía mecánica en energía eléctrica, a partir de la activación de la dínamo. Algo parecido sucede cuando una persona emprende su entrenamiento en Habilidades para la Vida: la luz propia se transforma en luz para otras personas que se tienen cerca. Un elemento, también muy presente en esta época de alumbrados y colores.
  3. Un lara-larelo: este es un tercer elemento lleno de juego y, al mismo tiempo, de dificultad. Lo aprendimos de Luis Pescetti. Juégalo con él y el combo de niñas y niños que le acompañan, y descubre que al principio no es fácil, pero que tras ponerlo en práctica varias veces, sobre todo, observándose frente al espejo, se le irá cogiendo el tiro. Así es el aprendizaje de las Habilidades para la Vida: no podemos pretender aprenderlas de la noche a la mañana. Como todo entrenamiento, es gradual y sólo con la práctica se avanza (no basta saber sobre ellas, es imprescindible saber-hacer).
  4. Una olla: ¿qué se lleva primero al fuego a la hora de preparar un cocido? ¿los garbanzos o la verdura? Algo similar sucede con nuestro tema: aunque éstos y otros alimentos van a parar a la misma olla, es conveniente revisar cuáles habilidades tenemos más o menos crudas, para iniciar por aquellas que requieran más entrenamiento, sin dejar por fuera ninguna para que adquiera ese sabor particular.
  5. Un rollo: puede que todo vaya de maravillas a la hora de entrenar a otras personas o de entrenarnos en Habilidades para la Vida. Pero, como dice nuestro queridísimo amigo y maestro, Miguel Costa Cabanillas, “siempre vamos a meter la pata”, como cuando estamos aprendiendo un idioma. En México dirán ‘siempre la vamos a ‘”regar”; en España a “liar” y en Colombia (estoy segura que en muchas otras partes también): “a cagar” (como lo recuerda el caganer catalán). Gracias a esos “errores”, vamos a seguir aprendiendo. Nunca sobrará este quinto elemento en la maleta.

Con la maleta hecha, EDEX está preparada para continuar su viaje, durante el 2015, por el país de las Habilidades para la Vida, que no es otro que el país de las relaciones humanas, justas, gratas, saludables, ciudadanas. Les deseamos unas fiestas en paz y llenas de mucho amor, suficiente para que queden reservas para los nuevos 365 días que tenemos por delante.

Hoy existe un grupo de 168 personas, en 17 países, que tienen algo en común: un día tomaron la decisión de matricularse en el “TransCurso”, un espacio online de formación que Fundación EDEX viene ofreciendo, desde el 2012, a través de la Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida. De la mano de este grupo, una sospecha que teníamos está creciendo a pasos agigantados: las personas no hemos venido al mundo para lamentarnos de lo mal que están las cosas o para acostumbrarnos a ellas; hemos venido para lograr que cada día sean un poco mejores.

Una ruta posible para tal propósito es la de irnos de “turismo”, como diría Mafalda, por nuestra propia vida y protagonizar los cambios que queremos ver en el mundo. Esto no es algo que se logre de la noche a la mañana o en 60 horas, que es la carga horaria  del “TransCurso”. Sin embargo, para muchas de estas 168 personas, la experiencia vivida durante estos tres meses ha sido con-movedora, es decir, lo suficientemente significativa como para moverse del punto en el que estaban e iniciar transformaciones. Así lo confirman los testimonios de quienes, en 2014, han participado, que coinciden con las de 2013 y 2012:

–         “Este TransCurso me ha mostrado la variedad de rutas para ir mejorando en la vida. Mi familia nota cambios favorables en mi persona y eso me agrada pues observo una consolidación entre nosotros”.

–         “Me voy de este Transcurso sintiéndome diferente, una mejor persona conmigo misma, pero sobretodo con las personas que me relaciono, como mi familia, mis hijos, mi pareja, con mis amigos, compañeros de trabajo; es sorprendente cómo, con acciones tan sencillas, aplicándolas cotidianamente, se puede generar un cambio tan sorprendente; gracias por devolverme esa capacidad de asombro ante lo sencillo, lo cotidiano y mirar con anteojos diferentes a las personas, a las situaciones, a la vida. ¡Nuevamente muchas gracias¡”

–         “Tengo la sensación de que algo se ha desbloqueado en mi cuerpo y en mi mente… He disfrutado mucho con los ejercicios, con las sugerencias de otros compañer@s y ex alumn@s.  Los xat-conferencia con vosotros…  me sentaron como una inyección de vitaminas. ¡Exquisito! ¡Muchísimas gracias!

–          “Es, sin duda alguna, el MEJOR CURSO en línea que he tomado”

–         “Este curso es la experiencia más hermosa que me ha sucedido en los últimos años. Es para vivirlo, extasiarse de él, sacarle provecho, es para vivir mejor conmigo, con los demás y con mi entorno. ¡Gracias, infinitas gracias!”

–         “Considerando mi carga de trabajo, me pareció excelente la flexibilidad para abordar las temáticas en cuanto al libre horario que cada uno ajustó a su tiempo.”

–         “Lo único que puedo decir es que no me imaginé que aprendería tanto con este curso. Era bastante escéptica. Ahora reconozco que me siento como cuando comencé a estudiar inglés. Creí que nunca lo aprendería. Gracias”

–         “Mi experiencia en este primer acercamiento  a las Habilidades para la Vida es muy agradable. Salgo con “traje nuevo y a la medida”. Uno debe dejar de lado esa “ropa vieja” que está llena de ideas que no resultan favorables para reconocer la otredad y la diversidad cultural”

–         “¡EsteTransCURSO fue como cuando comes algo que te encanta y sólo quieres seguir comiendo! Y lo más maravilloso es que en mi práctica docente he regulado muchas cosas con mis alumnos y en mi salón hemos logrado crear un clima lindo”.

–         “No quería que terminara. Me siento nostálgica pero también transformada y con ímpetu de más transformación. En verdad disfruté mucho este TransCurso, me sentí muy arropada estas 12 semanas, dediqué tiempo de calidad para mí, disfruté, lloré, reí, recordé, suspiré, en fin……… muchos sentimientos”.

Como lo dejan ver estos testimonios, estas 168 personas tienen mucho en común  -lo cual es reconfortarte-. Y también muchas cosas distintas -lo cual es estimulante (como anota Serrat en su canción): algunas son licenciadas en psicología, educación, farmacia, administración, psicopedagogía, odontología, antropología, derecho, sociología, medicina, economía; otras con maestrías en sexualidad, salud pública, educación física, arte, comunicación, promoción de la salud, psicodrama; unas hombres, otras mujeres; unas entre los 21 y 35 años y otras entre los 36 y 60. Toda esta pluralidad  ha venido enriqueciendo al TransCurso, edición tras edición, con los aportes y evaluaciones hechas por los diferentes grupos; se han venido madurando y renovando sus abonos y recursos de manera que cada cosecha arroje mejores frutos. El grupo docente es igualmente diverso: 3 de América Latina y 2 de España, hombres y mujeres.

La séptima edición iniciará el próximo 15 de septiembre y terminará el 5 de diciembre.  Este curso va dirigido a todas aquellas personas interesadas en con-moverse para iniciar pequeños cambios en sus vidas que repercutirán, sin duda, en el tipo de mundo que queremos construir. Y, sobre todo, a aquellas que tienen en sus manos el reto de acompañar la educación de niñas, niños y jóvenes.  Como decía recientemente un tendero de un poblado vecino, “nada peor que un buen consejo acompañado de un mal ejemplo”. Entrenarse en las 10 Habilidades para la Vida es precisamente alcanzar gradualmente esta coherencia. Es dar pasos que nos acerquen, cada vez más, a esa persona capaz de enseñar más con sus actuaciones que con sus definiciones, consciente de su rol eterno de aprendiz.

Las plazas son limitadas. Entre el 18 de agosto y el 13 de septiembre de 2014, puede darse de alta y completar su matrícula, aquí.  Puede ver la información completa en nuestra plataforma: http://escuela.habilidadesparalavida.net/

Una persona sola, da lástima”, dijo Gloria Esperanza Garavito cuando le preguntamos un día por qué insistía tanto en la importancia de la organización social. Como directora de Agrosolidaria, ella sabe que  la mejor manera de crecer es buscando compañía, socias y socios que, con sus distintos aportes, echen a volar los sueños. Y eso tan elemental y profundo a la vez, lo sabe también la gente del Distrito Federal en México que coordina  el “Proyecto para la Incorporación de la Perspectiva de Género en Escuelas Secundarias y el Impulso de la política de Igualdad Sustantiva de género en el quehacer institucional”.

Por eso, lo primero en lo que pensaron fue en conformar los Núcleos Transformadores, que como su nombre lo indica, tienen la difícil más no imposible tarea de transformar la cultura escolar.  Dichos núcleos están integrados por personas docentes, directivas y representantes de las familias porque, como lo dice la Dra. Sofialeticia Morales Garza, asesora técnica de la Administración Federal,  responsable de este proyecto, “no podemos descoser  en la escuela lo que se cose en la casa o viceversa, sino que tenemos que llevar la puntada juntos. Y esa puntada, ese tejido de igualdad entendida como diversidad, como respeto, empieza en la casa pero se consolida en el trabajo entre pares, en la escuela y en el papel y modelo que las personas docentes representan”.

En un segundo momento, pensaron en formar a esos Núcleos Transformadores, e invitaron a Fundación EDEX para acompañar el proceso. Fue así como estuvimos en Ciudad de México del 17 al 28 de febrero de 2014 para dinamizar sendos talleres sobre Habilidades para la Vida, enfocados a aprenderlas y a enseñarlas. El resultado: 186 personas formadas que integran hoy la Red de Núcleos Transformadores ligados a 37 Escuelas Secundarias del Distrito Federal de 3 direcciones generales diferentes: la Dirección General de Educación Secundaria Técnica (DGEST), la Dirección General de Servicios Educativos de Iztapalapa (DGSEI) y la Dirección Generalde Operación de Servicios Educativos (DGOSE).

Una de las personas participantes narra, de manera anónima  y breve, la experiencia vivida en esos días de taller:

Aprendí la diferencia entre la cantaleta y el encanto, cuál de estas me sirve más para el trabajo con adolescentes. También pasé por la parte de la sensibilización en que a veces no queremos observar nuestro entorno y nos centramos en nuestra persona, en nuestro punto de vista y perspectiva aferrándonos a cómo veo yo las cosas, sin aceptar la visión de la otra persona. Así mismo, se analizaron las habilidades psicosociales y cómo se interrelacionan entre sí. Cantamos, actuamos, hablamos, escuchamos, conversamos”.

Para acompañar su trabajo, cada uno de los planteles educativos participantes recibió materiales didácticos para trabajar las Habilidades para la Vida con adolescentes de primero, segundo y tercero de secundaria. Esta formación continuará con un acompañamiento virtual a lo largo de seis meses más, a través de un espacio privado creado para tal fin en nuestra Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida. Además,  una persona de cada plantel educativo, que ha sido elegida por los respectivos núcleos, participará en la VI edición del TransCURSO, un espacio on line para formarnos en HpV.

Si quiere conocer más sobre lo aprendido y realizado en estos días de talleres presenciales, se ha creado “Personas Educadas”, un espacio público en Facebook que será alimentado gradualmente con los frutos del trabajo de las personas que conforman estos núcleos transformadores que ya empiezan a poner en práctica lo aprendido, tanto en sus escuelas como en sus casas. A  la Dirección General Adjunta de Género, de la Subsecretaria de Planeación y Evaluación de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de México, agradecemos la confianza que han tenido en nuestro trabajo al invitarnos a trabajar en este Proyecto.

https://twitter.com/aminugamawa/status/415371806338727937/photo/1

Lo usual es ver a la cebra tratando de huir de las fauces del león. Qué foto más pertinente para este inicio de año. Es la imagen que grafica el reto que tenemos los seres humanos para el 2014 y los años venideros: transformarnos en esas personas capaces de convivir pacíficamente, sin resultar amenazantes para las demás, como seres de compañía. Fundación EDEX quiere seguir apostándole a ese sueño de paz y convivencia de la mano de la formación en Habilidades para la Vida, un camino para seguir abonando y hacer posible relaciones gratas, basadas en la inteligencia emocional.

Desde Bilbao deseamos a todas las organizaciones, administraciones públicas y personas amigas, un maravilloso 2014. Esperamos seguir fortaleciéndonos en su grata compañía.

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Cañon del Chicamocha-Santander-Colombia

San Agustín decía que el mundo era un libro y que las personas que no viajaban sólo leían la primera página. Y mucha razón tenía porque conocer otras culturas, geografías y maneras de hacer la vida,  es no sólo un placer y un privilegio sino además una oportunidad para ampliar la mirada frente al propio punto de vista y para disminuir los prejuicios que impiden reconocer el valor que tiene la diversidad propia de la vida y de los seres humanos.

Nagore García, en 2012 y Alicia del Álamo, en 2013, han podido leer una página más del libro de sus vidas. Las dos han viajado por tres meses a Bucaramanga, Colombia, durante el verano, en el marco del Programa Juventud Vasca Cooperante. Lo han hecho con EDEX como ONG responsable en Euskadi y con Proinapsa-UIS como ONG local, en donde han participado en proyectos de formación docente relacionados con la Educación para la Sexualidad y la promoción de los Derechos Sexuales y Reproductivos.

“Yo creo que he aprendido un poco más a vivir”, comenta Nagore. Y lo ha hecho después de afrontar en Colombia desafíos relacionados con el tráfico, la inseguridad ciudadana y las inclemencias naturales: “De  alguna  manera,  vivir  la  cotidianidad  de  allá  me  ha  abierto  la  mente  a  otras perspectivas y realidades. En ocasiones somos conscientes de la pluralidad de realidades, y sin embargo, no es lo mismo ser consciente a nivel intelectual/racional que vivirlo, ver como se traduce en experiencia encarnada”. Por su parte, Alicia destaca la actitud positiva de la gente colombiana  que se reinventa: “aunque estés en crisis te pintas los labios, te pones tu mejor vestido y venga…Para’lante”; así mismo, invita a Colombia a trabajar más por la calidad y el acceso a los servicios de salud, a los que concibe no como un “lujo” sino como algo a lo que debe acceder todo el mundo.

Han sido dos experiencias distintas en un mismo lugar,  vividas por dos mujeres jóvenes de Euskadi, diferentes también, que puedes conocer un poco más, en sus propias voces, escuchando sus testimonios, aquí abajo.

EDEX comparte los objetivos del Programa Juventud Vasca Cooperante y por eso desde 1997 ha participado acogiendo participantes y formando parte de la Comisión de Selección. En estos años ha compartido con 35 personas que como Nagore y Alicia han conocido “in situ” algunos de los proyectos en los que viene trabajando en diversos países. Han sido jóvenes y profesionales que han hecho aportes significativos a las experiencias visitadas y a las ONG involucradas, así como a la sociedad vasca en general. Algunas de ellas, tras continuar la lectura de más páginas de ese libro de la vida,  aún continúan en este mundo de la cooperación al desarrollo.

Nagore García

Alicia del Álamo

La palabra “pre-pago” en Colombia está muy desprestigiada porque está asociada a la prostitución ejercida por mujeres jóvenes, universitarias, que cobran por una noche, altas sumas de dinero y por adelantado. Por eso, cuando María Consuelo nos contó que en su barrio Santo Domingo Savio, en Medellín, funcionaba la energía pre-pago, nos sorprendió. Ella es una mujer  que tiene un puesto ambulante, a pocos metros de la entrada al Parque Biblioteca España, donde vende desde sombreros, llaveros, collares pulseras, hasta recargas para teléfonos celulares y para la energía pre-pago.  Lo interesante de este servicio es que, ahora, cuando las personas no pueden pagar el consumo de luz y les suspenden el servicio, tienen la opción de hacer una recarga  por mínimo de tres mil pesos (1,20 €) y al digitar el pin que se les entrega en el contador de sus casas, automáticamente reactivan el servicio.

Anteriormente, no había opción. Sin el pago total de la deuda, la prestación del servicio era imposible. Este es un ejemplo de manejo de problemas y conflictos, una de las 10 Habilidades para la Vida, puesto en el ámbito social. Ya la pobreza, en muchos barrios de América Latina, es suficientemente extrema como para que la relación entre las organizaciones prestadoras de los servicios, el Estado y la comunidad, también lo sea.  Esto de la energía pre-pago propone una relación flexible, justa, en donde se procura que ninguna de las partes se perjudique.

Y como las Habilidades para la Vida son interdependientes, dar un manejo adecuado al problema de no tener el dinero para pagar la luz, es también disminuir los niveles de tensión y estrés de la población, por un lado y, por otro, aumentar la capacidad de las entidades públicas o privadas para conectar con las necesidades de las comunidades (empatía).

 Pocas ciudades se han transformado como lo hizo Medellín entre el 2004 y el 2011. El equipo de gobierno, luego de analizar críticamente el destino de los presupuestos, tomó las decisiones necesarias para lograr un objetivo: transformar la etiqueta de la criminalidad que caracterizaba a esta ciudad, en la etiqueta de la convivencia, las oportunidades, la educación  y la cultura. Esto fue lo que motivó recientemente que se le premiara como la ciudad más innovadora del mundo.

La innovación o creatividad de esta ciudad  son hijas de la claridad que se obtiene cuando somos capaces de pensarnos como personas ciudadanas con derechos, antes que como personas que tienen o no tienen el dinero para comprar servicios como la luz, el agua o el gas, o como la educación, la salud y el transporte. Este es sólo un ejemplo de la dimensión política de las Habilidades para la Vida, es decir, de la capacidad que tenemos para transformarnos en aquello que queremos ser, no sólo como personas, sino también como sociedades.

 Aquí podrá escuchar las palabras de María Consuelo que explican cómo  se recarga la energía en su puesto de venta y cómo la construcción del parque biblioteca España le dio luz a su barrio: dejó de ser el sector del miedo y se convirtió en uno de los lugares más visitados en Medellín por turistas de todo el mundo.


 

En visita a la ciudad de Medellín, estuvimos conversando con Janed RiveraRestrepo. Ella  es coordinadora de proyectos de “Con la Gente” y docente de la asignatura “Democracia y afectividad” de la licenciatura en educación pre-escolar de la Universidad San Buenaventura de Medellín. El texto que guía el desarrollo de su asignatura, es el de  “Habilidades para la Vida, Manual para aprenderlas y enseñarlas”, de la Fundación EDEX.

EDEX: ¿Qué haces con este texto?

JANED: Lo que hago con este material es contribuir a la formación de las maestras en su vida o en su ser humano.  Cualquier otro profesional podrá restarle sensibilidad y humanidad a su quehacer, pero un docente no. Y un docente que trabaja con primera infancia, menos. Entonces, el Manual de Habilidades para la Vida lo que brinda es esa posibilidad para revisar tu ser humano, revisar tus niveles, tus posibilidades, en términos de empatía, de relaciones con el otro, de pensamiento reflexivo, crítico, de autoconocimiento, de todas las habilidades; ponerlas en ti, revisarlas en ti, pasarlas por tu cuerpo y tu corazón para poderlas potenciar en los niños.

EDEX: Cuéntanos del trabajo final que realizan tus estudiantes.

JANED: Al final del semestre realizan una práctica con un grupo de niñas y niños entre los 3 y los 5 años, de una escuela de Medellín. Con ellos ponen a prueba un juego que han diseñado, previamente y a lo largo del semestre, con mi asesoría y acompañamiento. El objetivo de este ejercicio es  desarrollar en el grupo, a partir del juego, una de las 10 Habilidades para la Vida.  Se han diseñado loterías, rondas, carruseles y parqués (o parchís), entre otros.

EDEX: ¿Cómo ven tus estudiantes el enfoque de las Habilidades para la Vida?

JANED: Como la asignatura es “Democracia y afectividad” y democracia es formar ciudadanía, entonces, en ese orden, si formamos en Habilidades para la Vida, estaremos garantizando la formación de ciudadanía. Hace poco una alumna me dijo: gracias. No solamente  por enseñarme a ser maestra sino a ser humana. Ellas sienten que trabajar en Habilidades para la Vida les fortalece el ser humano, el componente espiritual. Mis estudiantes tienen que referirse a la página de la Fundación EDEX todo el tiempo y esa es la biblioteca. Allí trabajamos.  A parte, referencio también la experiencia que estamos trabajando “Con la Gente”. Como estamos haciendo la narrativa para la formación ciudadana y de capacidades para la vida en niños de transición a quinto de primaria, también estamos haciendo una apuesta para que los maestros reconozcan esas Habilidades para la Vida y que, al igual que hacemos con las estudiantes en la Universidad, las puedan pasar por la vida y trabajar con los niños. Nadie da de lo que no tiene.

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