Educar para vivir, educar para convivir.

Recién ha publicado el diario El País una nota titulada “La deserción puede con los cursos online”.  Justo, por esos días, analizábamos que de las cuatro ediciones ya realizadas del TransCurso, nuestro espacio online de formación en Habilidades para la Vida, ninguna persona ha desertado por aburrimiento.

De un total de 143 personas matriculadas en estos dos años, 107 han sido certificadas satisfactoriamente por la Fundación EDEX, en su Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida, es decir, han dejado el barco 36 de ellas. De éstas, 13 personas nunca ingresaron. Sólo se apuntaron y ya está.  No tuvieron la oportunidad de saber si les gustaba o no. Quizás olvidaron que se habían inscrito. El principal motivo de este no ingreso (que no puede llamarse deserción) obedece a su perfil: la mayoría eran personas directivas de alto nivel con demasiada carga de trabajo que se debatían entre “lo importante y lo urgente”, como señala acertadamente el artículo.

Doce personas más se retiraron por no disponer del tiempo necesario para hacerlo. Empezaban, trabajaban las primeras 2 o 3 unidades, y expresaban continuamente su deseo de ponerse al día, sin poder lograrlo;  4 personas sufrieron alguna calamidad familiar, 3 lo dejaron por física inexperiencia o analfabetismo digital;  2 más enfermaron de gravedad –que no por el curso- y 2 tuvieron que retirarse a dos semanas de iniciar por no obtener la financiación o respaldo económico esperado de parte de su empresa u organización. Todas ellas siempre dejaron ver su interés de continuar, pero su imposibilidad de hacerlo.

Pero cuando decimos que no hemos tenido ninguna persona que haya desertado por aburrimiento, nos vienen a la mente todas las letras que leemos en la evaluación general que se realiza cada vez que termina una edición. Como decía una compañera, “modestia, apártate”. Lo que podemos leer en ellas es que no sólo no se aburren, sino que además, se divierten, aprenden, y se lamentan de llegar al final.

Así, a la hora de evaluar  la cantidad de los contenidos  se reitera este tipo de comentario:

“La cantidad de contenidos desarrollados y trabajados me pareció la adecuada; algunos cursos nos llenan de conceptos y contenidos pero realmente a veces son tantos que es muy difícil estudiarlos y sobre todo apropiarse de ellos. Como dice el refrán, “más vale la calidad que la cantidad”. La duración del TransCURSO está acorde al número de contenidos”.

Cuando exploramos, ya no la cantidad sino la calidad, aparecen testimonios como este:

“Excelentes contenidos, valoro la variedad de autores y referentes. Me gusta cómo se usan con la misma importancia una conferencia “seria”, un fragmento de un anuncio o una película, o una caricatura. También aprecié mucho que los ejemplos y referencias fueran internacionales, autores y visiones de todo el mundo, para participantes de todo el mundo”.

Y, finalmente,  cuando exploramos la metodología empleada en el TransCURSO, nos abochornamos.  A veces, por pura vergüenza a caer en el autoelogio, los divulgamos con cierta timidez porque rayan algunos con el estilo publicitario de una bebida o producto de la TV. Quizás el secreto ha estado en nuestro empeño por encender la conversación entre todo el grupo, tanto entre participantes entre sí como con el equipo de Tutoría. También en crear una grata experiencia, en atrevernos a equivocarnos en nuevas cosas a la hora de hacer educación y no en las mismas de siempre, como la verticalidad, la autoridad como sinónimo de intocable, temible e incuestionable; y, sobre todo, en la manera de evaluar el aprendizaje. El TransCURSO no es un “curso a distancia” sino un “curso de proximidad” en el cual el equipo de Tutoría dedica mucho tiempo.  Acompañamos un proceso (no calificamos), y eso se refleja en testimonios como estos:

  • “Provocar la conversación de la manera como lo hicieron es ¡¡fantástico!!”
  • “¡Sí es enriquecedor en línea, cómo sería presencial!”
  • “La metodología del TransCurso es de fácil comprensión, interactiva y  debo aprovechar para decir que para mí fue una posibilidad de ver que los cursos virtuales realmente aportan a la vida y que uno sí puede disfrutar del aprendizaje divertido de manera virtual”.
  • “Fue un espacio totalmente vivencial a pesar de ser en línea… ¡qué curioso y grato!”
  •  “La metodología daba la libertad de asistir por decir de una manera, a la hora que uno pudiera, y si me disciplinaba, hablando en primera persona, era mucho más fácil”.
  • “Me siento feliz de ser un TransCursionista. Este va a ser un aprendizaje para toda mi vida”.
  • “No quiero irme sin darle un profundo “GRACIAS” a EDEX y en especial a este TransCURSO.  Qué rico hacerlo, me sentía rara cuando decía que estaba estudiando, porque dice el prejuicio que estudiar es aburrido y esforzado, pero este curso me encantó, lo disfruté enormemente, me hizo cosquillas en la curiosidad y en el deseo de saber más. Me suscita muchas preguntas. Llegaba cansada del trabajo y pensaba que no podría entrar al “TransCURSO”, pero cuando me animaba, paradójicamente me relajaba, me descansaba. Fue una delicia. Gracias de verdad”.

El plazo para inscribirse a la quinta edición del TransCURSO finaliza el 20 de febrero. Aún quedan unas pocas plazas. Por si deseas vivir esta experiencia online aquí encontrarás la información completa. Profesionales de la salud, la educación y el trabajo social, de México, Venezuela, España, Chile, Colombia, Costa Rica y otros países más, serán tus compañeras y compañeros.


0 Comentarios | "En el TransCURSO, el aburrimiento se queda “offline”"

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