Educar para vivir, educar para convivir.
Facebook Twitter Instagram

Cada vez que Rosa ve un árbol, se acuerda de aquel chico del que no puede olvidarse pero del cual no sabe ni su nombre. Sólo recuerda que empieza por “A”: ¿Alberto, Alfredo? Sus amigas y amigos le ayudan a buscarlo y a encontrar una solución a futuro porque una cosa es estar ebrio de amor y otra muy distinta tener un amor ebrio.


Comments are closed.
  • Recursos didácticos Edex
  • eDucare
  • Los Nuevos Vecinos
  • Retomemos