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Miguel Costa C. II Seminario Internacional de Habilidades para la Vida. Tenerife Septiembre de 2007

Lo conocimos en Tenerife, en Canarias, subido en un escenario, abriendo el II Seminario Internacional de Habilidades para la Vida, con la sala llena y con la plena atención de la gente por sus relatos, por su alegría contagiosa por la vida y su deseo de enseñar a ser personas críticas y creativas. Fue amistad a primera vista. Nos seguimos encontrando en libros, talleres, bares y restaurantes. Compartimos una ventresca, dos cafés, unos pimientos y la vida misma.

Al saber de su muerte el 6 de enero hemos sentido el dolor por no tener en el horizonte la posibilidad de volver a verle para conversar, sonreír y pensar juntos. Se nos fue el amigo, nos deja sus recuerdos, su cariño y los aprendizajes que cuidamos como tesoros.

Con Miguel compartimos desde 2007 hasta 2016 en diferentes seminarios y cursos organizados por Fundación EDEX en torno a las Habilidades para la Vida. Nos reconforta darnos cuenta de que hoy nuestras propuestas y proyectos contienen su legado. Escarbando las grabaciones de sus intervenciones en nuestros cursos, hemos extraído sólo 4 (son muchos más) grandes aprendizajes clave que hoy compartimos, para que la vida tenga su eco:

La autodeterminación

Una de las cuatro preguntas que más hacían a Miguel cuando le invitábamos a cerrar los tres meses de formación en El TransCurso era cómo ayudar a quien no quiere dejarse ayudarY su respuesta, que se puede escuchar en el enlace anterior, ponía siempre por delante la autodeterminación: “permitir que la persona tome la decisión” y agregaba: “la peor manera de cambiar es presionar a alguien hacia el cambio“.

Rediseñar el contexto

“Ahora que termina esta formación, ¿qué podemos hacer para seguir aprendiendo Habilidades para la Vida?” Esta era la segunda pregunta más repetida a la que respondía con sus infaltables metáforas. Esta vez utilizó la que compara el aprendizaje de un idioma con el aprendizaje de las habilidades sociales rescatando así la necesidad de rediseñar el contexto tejiendo alianzas y practicando una y otra vez sin dejar de fortalecer las musculaturas emocional, social y cognitiva.

La validación

La tercera pregunta más presente, giraba alrededor de la validación y su no obligatoriedad: “Cuando la otra persona no empatiza, ¿cómo empatizar con ella?”. En estas situaciones difíciles siempre nos recordaba hacernos la pregunta imprescindible: “¿esa persona te interesa, te importa?”. 

Y la cacería de resplandores

La última, más que una pregunta, era una solicitud constante que los grupos hacían a Miguel: dame un ejemplo de validación y de interdependencia”. Él, lector empedernido, echaba mano de la literatura y de los cuentos como lo hizo esas veces con las Memorias de Adriano, recordándonos que “hasta los hombres más opacos tienen sus resplandores“. Desde entonces, siempre que iniciamos un nuevo espacio de formación en habilidades para la vida, nos viene a la mente y al corazón las palabras de nuestro amigo y compañero, Miguel Costa y salimos a cazar resplandores. Vaya costumbre esa de morir que tenemos las personas.

Gracias, Miguel. Desde la Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida enviamos a tus amistades y a tu familia un abrazo fraterno. Un día, ya partiremos nosotros también. Mientras tanto, intentaremos seguir aprovechando la vida para vivirla en paz y con muchas destrezas psicosociales para salir con más aprendizajes de los retos que este 2026 y los años por venir, nos propongan.


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