Educar para vivir, educar para convivir.

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Hay una frase de Montaigne que dice: “la palabra es mitad de quien la pronuncia y mitad de quien la escucha”. Habrán visto que en este blog mencionamos con frecuencia 4 palabras sobre las cuales gira nuestro quehacer en Fundación EDEX: “Habilidades para la Vida”. En este post queremos iniciar aclarando nuestra mitad sobre ellas, esperando aportar así a la mitad que le corresponde a quienes lean esta entrada.

¿De qué habilidades hablamos?

Cuando hablamos de Habilidades para la Vida (HpV) nos referimos a las siguientes 10 destrezas: el autoconocimiento, la toma de decisiones, el pensamiento crítico, el pensamiento creativo, la empatía, el manejo de las emociones y los sentimientos, el manejo de las tensiones y el estrés, la comunicación asertiva, las relaciones interpersonales y el manejo de los problemas y los conflictos. Son las mismas 10 habilidades que en 1993, la OMS agrupó en una iniciativa que denominó así: “Habilidades para la Vida”.

¿Y para cuál vida? 

Cuando decimos que son para la vida estamos pensando en esa fuerza vital que pueden tener nuestras relaciones de manera que sean gratas, ricas y, sobre todo humanas -no inhumanas. Que hagamos lo que hagamos, las personas no nos pisoteemos ni a nosotras mismas ni a ninguna otra persona ni al entorno (éste último entendido como planeta tierra, planeta país, planeta ciudad, planeta barrio, planeta familia, planeta nosotros, etc.). Por eso los dos grandes marcos de esta propuesta son la ética del cuidado y los derechos humanos.

Un camino para la transformación

El entrenamiento en estas 10 HpV en niñas, niños, jóvenes, docentes, familias y demás líderes sociales es una de las maneras o caminos para ir haciendo las transformaciones necesarias para lograr este tipo de relaciones. No es el único, es sólo el que Fundación EDEX ha elegido para afrontar desafíos como los que tenemos hoy relacionados con los consumos, las adicciones, la exclusión, las violencias…

¿Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida?

Aclarado lo anterior, nos resta señalar, también, que aunque desde el año 2000 hemos venido trabajando en este marco conceptual, fue la primera edición de El TransCURSO, uno de nuestros espacios de formación en línea, el que formalizó el comienzo de la Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida, en 2012, Desde entonces, Fundación EDEX  dinamiza este espacio para que las personas y organizaciones de América Latina, el Caribe y España interesadas en aprender y en enseñar estas Habilidades, lo puedan hacer tanto presencialmente como en línea. En las dos modalidades, la pedagogía permite el co-aprendizaje, la conversación y la construcción de sentido en la vida personal y colectiva.

Después de poco más de 2.000 días de trabajo, han sido  más de 8.000 personas certificadas de 22 países diferentes: cerca de 1.000 en línea y las restantes de forma presencial.

Tres de nuestros cursos en línea están por comenzar

En los respectivos enlaces encontrará la información de cada uno. Le invitamos a revisarla detenidamente. Tenga en cuenta que ya puede matricularse en el segundo de los cursos y que los demás abrirán sus matrículas un mes antes de comenzar.

Algunos testimonios de las últimas ediciones

Para terminar, un puñado de testimonios de personas que han hecho estos cursos y que nos permiten acercarnos a otras mitades del significado que tienen estas 4 palabras: “Habilidades para la Vida”:

* “Me pareció muy atractivo el aprender de nosotros mismos también mirando a los demás, poner en la práctica personal los contenidos teóricos…muy interesante”.

* “Excelente, me permitió valorarme, reconocerme, observarme y aprender a no juzgarme ni justificarme en otros/as personas. Leer a compañeras y tutores, recibir sus comentarios fue enriquecedor”.

* “Fue muy agradable y emocionante transitar esta experiencia. Me permitió vivir la magia de la crianza, todo ha cambiado, mi sentir, todo se ve distinto, he cambiado el lente desde donde miro. ¡Gracias y muchas gracias!”

* “Desde que ingresé a la institución donde trabajo he escuchado hablar sobre Habilidades para la Vida, incluso he trabajado con grupos, habilidades como el Autoconocimiento y la Comunicación Asertiva… Sin embargo, no había tomado la decisión de trabajarlas primero conmigo misma, craso error, pues la mejor manera de ayudar a otros es comenzando conmigo.

* “Lo que más me ha aportado el curso ha sido: claridad, ideas, ilusión, recursos y “un buen sabor de boca”.

* “Por primera vez en un conflicto emocional estoy intentando dejar reposar para tomar distancia.”

* “Este curso ha sido una super herramienta para entender que mis niños no son fotocopias mías o de su mami, sino que son individuales y diferentes y, que ellos tienen la suficiente capacidad de autogestionarse, autocontrolarse, que ellos mismos pueden descubrirse, ser emprendedores, ser creativos y más, y que si yo no empiezo a ver eso en mí, primero, menos lo veré en mis hijos, este curso me ha dado un empoderamiento para asumir la crianza desde una perspectiva diferente, ahora veo más claro lo que es criar”.

* “Han sido foros muy abiertos, con una excelente participación y permitiendo la aportación de puntos de vista muy distintos (a la vez que, paradójicamente, similares)”.

Equipo Docente – Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida – EDEX

Este primer semestre de 2018 nos hemos dado cita, en nuestra sala de reuniones virtuales, las  personas que integramos el Equipo Docente de la Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida de Fundación EDEX. Queríamos conversar sobre la Empatía para evidenciar y aclarar algunas confusiones frecuentes que hemos venido identificando tanto en nuestros espacios de formación presencial y en línea como también en las redes sociales, en medios de comunicación y en espacios académicos.  

A continuación, te invitamos a asomarte a algunos de los matices del debate. Fueron casi dos horas, demasiado extenso para publicarlo completo, así que hemos optado por seleccionar algunos aportes poderosos y matizados.  ¿Qué es, qué no es y qué pasos podemos practicar o entrenar para ser personas empáticas?  Aquí algunas respuestas posibles:  

¿CON QUÉ SE SUELE CONFUNDIR LA EMPATÍA? 

HILARIO GARRUDO:  Yo creo que la empatía se confunde a menudo con aconsejar, justificar, hacer juicios de valor, con prescribir -que es la más sofisticada- partiendo de nuestras propias tesis. Decimos “te entiendo, pero lo que te conviene hacer es esto…” sin pararnos a pensar en sus necesidades y sentimientos. 

PRISCILLA PIEDRA: A mí se me ha ocurrido que el límite más borroso de la empatía es la justificación. Cuando trabajo con mujeres sobrevivientes de violencia, por ejemplo, hay un límite no sólo borroso con la empatía, sino también peligroso, que es justificar al agresor: pensar que comprender al otro es justificar cada una de sus acciones y decisiones.  

NATALIA LACRUZ:  Yo agrego la palabra “conexión”La empatía pone en juego nuestra capacidad de conectar con el otro. A mí me parece que es el mayor desafío… es una conexión sin consejos (excepto que la persona solicite explícitamente un consejo) y puede implicar no estar de acuerdo con el otro. Como no tenemos que compartir todos los puntos de vista con el otro para poder empatizar, la empatía es difícil de lograr pero no imposible.  

¿CUÁNDO SER O NO SER PERSONA EMPÁTICA? 

IVÁN CHAHÍN: Me parece que el juego de las Habilidades para la Vida es como un juego de escaleras: sirven para ir y venir. Son puentes que podemos tender para hacer conexión entre los mundos emocionales, los pensamientos, los sentimientos que tenemos las personas. Y como puentes, no son lugares para permanecer en ellos todo el tiempo.  

HILARIO GARRUDO: Eso es…La empatía consiste en conectar y saber desconectar a la vez, es decir, a no quedarte ahí implicado, metido en el mundo emocional de la otra persona. Por ejemplo, a veces las personas adictas piensan que los terapeutas o los profesionales que les atienden debemos ponernos en su lugar; y bien, yo me puedo poner en su lugar, entender lo que sienten en un momento determinado, pero dejaría de ser un referente válido y por lo tanto un terapeuta eficiente o una persona que puede ayudarles al cambio, si no pudiera salir de ese estado emocional de  sobreimplicación.  

GLADYS HERRERA: Esto aplicaría también a otros roles, por ejemplo, para docentes o para una madre o un padre.  

IVÁN CHAHÍN: Me gusta la imagen con la que graficamos  la empatía en el documento base de esa habilidad en El TransCURSO: es una toma (un enchufe), porque es un poco el juego: en qué momento me conecto (para no quedar inmerso en mi propio mundo emocional y creer que mi posición es la correcta) y en qué momento me desconecto.  

NACHO CASTILLÓN: Para mí la empatía es fundamental para curar este mundo. Entonces, ahora mismo, me planteáis que no se puede ser continuamente empático…Yo me pregunto: Entonces, ¿qué?  Hay que estar justo siempre en el equilibrio. Si somos demasiado empáticos generas dependencias, pero si dejamos de serlo pasamos a ser un poco indolentes, no te duelen los problemas ajenos… ya vendrá alguien que lo solucione… Desde mi punto de vista hay que tirarse a la piscina y ahora mismo no sé si hay que tirarse con bikini, con bañador, con toalla… Ahora mismo estoy en un mar de dudas, no tengo muy claro hasta qué nivel de empatía podemos soportar y qué es conveniente soportar, pero vamos, lo que es interesante es la reflexión. Yo creía que lo tenía claro y ahora mismo no lo tengo y siempre que me pasa eso es porque me espera un aprendizaje.  

PRESAS O EX – PRESAS 

IVAN CHAHÍN: Virginia Imaz, en alguna de sus conferencias, en relación con la empatía decía que cuando una persona recibe una conexión empática logra EXPRESARSE, es decir, ser ex – presa. Así como se habla de ser EX – Marido se podría hablar de ser EX – presa, o sea, has dejado de ser presa gracias a que otra persona aparece y se conecta contigo y dejas de ser presa o preso de tu propia mirada o sentimiento y fluyes a través de ella. Para mí esa es la ganancia de entender la empatía como un momento. Es un momento de liberación para la otra persona, es un momento en el cual yo puedo establecer esa conexión, facilitar que la otra persona fluya y en la cual, lo que yo gano, principalmente, es el reconocimiento de que estamos construidos de la misma fibra, del mismo grupo de emociones porque eso me permite comprender a la otra persona, pero también comprenderme a mí mismo. 

NACHO CASTILLÓN: Yo he sentido eso mismo que acaba de decir Iván. Cuando una persona te cuenta algo y siente que tú le entiendes, yo siento esa mirada, “ah, qué buen médico eres”, pero no porque lo sea, a lo mejor es porque se sienten escuchadas. Lo ves en esa mirada y te sientes tan reconfortado. Eso que ha dicho Iván me ha encantado, quitarles esa presión que tenían y permitirles ser ex – PRESAS.  

CÓMO SER PERSONAS EMPÁTICAS 

MARÍA JOSÉ CUARTERO: Aquí estamos hablando muy bien sobre la teoría, muy sentados, muy didácticamente, pero luego la cotidianidad nos lleva. Creo que es muy importante cuando hablamos de destrezas, que las vayamos convirtiendo en hábitos cotidianos y teniendo en cuenta los valores, como decía Hilario.  ¿Cómo me posiciono? No juzgando al otro, no creyéndome superior, no creyendo que mis valores son mejores que los tuyos.  

Otra posición que me gusta mucho para la empatía es la que nos propone también Virginia Imaz, la del asombro, que por cierto evita que juzguemos, abriendo bien los ojos y diciendo, ¿cuéntame?, ¿qué está pasando?  Con esa posición es más fácil que pueda desarrollar mi empatía.  

HILARIO GARRUDO: Yo comparto tres de los pasos que nos habéis enviado en la convocatoria para este debate: 1. CALLAR. Para mí lo más difícil, a veces, es callarse. Como ha comentado antes Nacho, tú escuchas, tranquila y serenamente sin emitir o intentando emitir lo menos posible, estímulos visuales o no verbales para no condicionar. Para mí esa es la primera, y la más difícil: callar. 

GLADYS HERRERA: Ahí tenemos una ventaja, Hilario, al estar ONLINE. Tenemos tiempo de pensar. No se ven las caras de aprobación o desaprobación.  

HILARIO GARRUDO: Sí, claro. Una vez que somos capaces de callarnos, que a veces en esta sociedad nuestra donde todos sabemos de todo es lo más difícil, lo segundo es ESCUCHAR. Y yo creo que lo tercero…sería EL ACTUAR, “poner la empatía en movimiento”. Yo actúo o hago algo que promueva que la otra persona actúe porque si no, no se ha producido la empatía.  Desde mi punto de vista la empatía tiene que transformarse en acción. Yo la entiendo como la posibilidad del cambio; si yo por mucho que sea empático, y entienda a la otra persona, no posibilito un cambio en su forma de pensar, de sentir o de actuar, me he quedado un poco “corto” en la práctica de la empatía. Esa es mi teoría. ¿Qué opináis? 

ODETTE CERRO:  Me ha parecido entender que se está hablando de la empatía como un motor de cambio y para mí eso podría ser un error porque con empatía yo no pretendo nada. No es suficiente lo que dices, sino que además debes cambiar, entonces tampoco estoy entendiendo el dolor del otro. Pasa por entender cómo funciona el otro y entonces que el otro se dé cuenta y eso puede provocar que el otro quiera cambiar, pero no porque yo de entrada quiera que cambie.  

ELÍAS A. GÓNGORA: Creo que otro punto importante es notar que hablamos de la empatía muchas veces cuando fallamos y en las emociones negativas, pero la empatía también es para las emociones positivas. Podemos tratar de ser empáticos también cuando la persona está alegre, cuando la persona disfruta la vida y aprender mucho de ello también.  

GLADYS HERRERA: Eso que dice Elías me gusta. A veces, solemos decirle a alguien que llega feliz: “ya… cálmate no es para tanto…”.   

ELÍAS A. GÓNGORA: no podemos tener una receta única pero sí principios claves. Creo que es una habilidad que tiene mucho que ver con la emoción, incluso en su raíz etimológica, se relaciona con el afecto; y siento que también es muy importante la compasión, pero más en el sentido oriental, que es parecida al perdón. Perdonar no quiere decir olvidar totalmente una experiencia, es más ser sensible al otro para aprender y superar comprendiendo. 

GONZALO SILIÓ:  No creo que la empatía sea un fin, es solo una herramienta, un camino, un primer paso. Todos somos muy empáticos con las miles de muertes en el mediterráneo, pero solo algunos se comprometen por cambiar este genocidio y algunos pocos, menos se juegan la vida por salvar otras. José Antonio Marina, prefiere hablar de compasión que de empatía, porque según dice la primera lleva a sentirnos afectados por lo que sentimos en otros, en cambio la empatía es una comprensión que puede provocar comportamientos de toda clase. 

PRISCILLA PIEDRA: Retomando los pasos que propone Hilario, ¿qué sigue? Pasar de la emoción a la necesidad: ya comprendo la emoción de la persona, pero qué es lo que necesita. No necesariamente yo se la debo brindar. Eso pasa mucho también en el tema que decía Gladys de los padres porque ser papás es reconocer qué le hace falta, qué necesita, pero no necesariamente yo se lo tengo que dar.  

JUAN RADDAMÉS: Yo suelo decir que la labor del psicólogo es como la de la lamparita que se usa para buscar en un lugar oscuro: dar un poco de luz para que la persona encuentre lo que está buscando y en el caso de la empatía creo que es un tema que nos desafía mucho a nosotros los profesionales de la psicología y de la educación porque muchas veces con los estudiantes terminamos aconsejando, dando una norma de cómo hacer las cosas.  

¿Y LIGADA A QUÉ VALORES? 

HILARIO GARRUDO: Hay un valor que podría ayudarnos a posibilitar ese cambio del que estamos hablando, sin imponer, sin prescribir y es ir con Humildad. Creo que es un valor a desarrollar, ser humildes a la hora de acompañar. Las personas captan si tratamos de dirigirles o sencillamente les acompañamos desde la humildad y el respeto. 

GLADYS HERRERA: En el marco general que proponemos para el entrenamiento en Habilidades para la Vida están los derechos humanos y la ética del cuidado. A veces confundimos el cuidar a alguien con “ven y yo lo hago por ti” o “haz lo que yo te digo”. 

Esta es una conversación que no se agota. Si quieres hacer tus aportes, es tu turno. Publica aquí abajo tu comentario sobre lo que para ti es y no es la empatía y sobre qué pasos dar, entrenar o practicar para desarrollar los músculos que nos permitan ser personas empáticas.  

Seguiremos propiciando más oportunidades para conversar en torno a otras Habilidades para la Vida. A inicios de septiembre, antes de iniciar la Edición XVII del TransCURSO, nos reuniremos nuevamente. Gracias equipo

 

TransCurso IX Edición 2015 web“No me quiero ir. No quiero que el 11 de diciembre se “apague” la plataforma del “TransCurso”. Ha sido mi bastón, mi apoyo, mi escape. Durante estas semanas encontraba sosiego y descubría muchas cosas cada vez que me sentaba con las unidades. …¿Qué puedo decir?…ME QUEDA TOOODO…me voy con el corazón y con los ojos más grandes, con 2 orejas de verdad y 1 boca… ¡creo que esto me lo aplicaré siempre! Ya lo estoy transmitiendo cuando trabajo con los técnicos y los peques. Mando un abrazo virtual, bueno, prefiero un beso…. ¡espero que volvamos a coincidir!” 

Estas fueron las palabras de despedida de una de las cuarenta y cinco participantes en la IX Edición del TransCurso, que terminó el pasado 11 de diciembre de 2015. Se parecen mucho a las palabras del resto del grupo: están cargadas de nostalgia por la partida, de alegría y sorpresa por lo aprendido y de esperanza y gratitud por haber encontrado en las 10 Habilidades para la Vida, herramientas para seguir transformando las relaciones consigo mismos, con las demás personas y el entorno (en ese orden).

Los deseos de continuar

¿Por qué no se quieren ir del TransCurso, si son 12 semanas (3 meses) y además es una formación a través de Internet? Probablemente, porque hay varias oportunidades para implicarse -en el proceso personal y grupal- y eso crea lazos. Y porque, además, resulta una experiencia emocionante y vital:

  • “Cuando empezamos el curso pensé que me aburriría, es que hemos hablado tanto de estos temas a lo largo de nuestra formación como docentes. Pero no fue así. La metodología, los tutores, los participantes, todo me encantó”.
  • “Me gustaba este contacto semanal con todos, leer los comentarios y las experiencias de personas tan distantes y tan próximas a la vez”.
  • “Los conocimientos no sirven de nada si no se llevan a la acción, y el TransCurso me llevó a poner todos mis recursos en acción. Puse acción en situaciones, para mí complicadas, que no sólo fueron resueltas y las relaciones rescatadas o reparadas, sino que siento en mí una persona distinta a la que era”.

No se quieren ir, quizás también, porque se puede respirar una pedagogía en donde todas las personas aprenden y enseñan, como suele suceder en la vida diaria, sin pretensiones, sin calificaciones, muchas veces hasta sin darnos cuenta:

“He podido relacionarme con nuevas personas y leer sus apasionantes historias de vida. Me ha gustado que me dieran apoyo cuando lo requería y me ha gustado poder ofrecerlo. Pienso que a pesar de ser un curso virtual se puede crear un cálido clima lleno de humanidad. GRACIAS A TODOAS por hacerlo posible”.

Cambios que se notan

Y, finalmente, creemos que las personas no se quieren ir del “TransCurso” porque el entrenamiento en Habilidades para la Vida da buenos resultados en el plano de las relaciones: “mis hijos se sienten mejor con mis cambios”; “La relación con mi esposa ha mejorado, está asombrada de mi actitud”; “Hoy puedo decir que mi relación con mi familia mejoró gracias a que puse en práctica lo aprendido en el curso”; “Esta semana decidí divorciarme”.

A nombre de todo el equipo docente de la Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida, gracias a las personas, que aparecen arriba en la fotografía, por habernos acompañado en el TransCurso entre septiembre y diciembre de 2015. Aprendimos mucho en su grata compañía.

Despedida y bienvenida a la vez

Resulta inevitable cerrar este post con más palabras de despedida de este grupo que son a la vez palabras de bienvenida para quienes se animen a formar parte de los nuevos grupos: el de la X Edición, que se realizará del 22 de febrero al 22 de mayo de 2016; el de la XI Edición, entre el 30 de mayo y el 19 de agosto o el de la XII Edición que irá del 19 de septiembre al 9 de diciembre de 2016:

“Como cada lunes a estas horas, desde hace varias semanas, me siento frente al ordenador y frente a la ventana de la habitación para iniciar la tarea semanal del Transcurso. Esta vez será la última. Hace mucho frío en el norte de España; pero, hoy, después de días de lluvia, ha salido el sol. Y eso me pone de buen humor. Simplemente quería despedirme de todos ustedes, escribiendo que ha sido un placer haber compartido un espacio virtual y un tiempo de aprendizaje y de crecimiento personal, grupal y metodológico. Anoche estuve viendo en la televisión una entrevista a Pepe Mújica, el ex-presidente uruguayo (siempre que le escucho, me entran unas ganas irresistibles de hacerme uruguayo). Decía: “tal vez sea el momento de dejar de pensar como españoles, como uruguayos, como chinos… y ponernos a pensar de un modo global y colectivo. Los problemas en África son nuestros problemas, la contaminación de los océanos es nuestra contaminación, las bombas que caen en Siria, están cayendo también encima de nuestras cabezas”. Eso es lo más preciado que me ha concedido haber participado en el Transcurso: ahora tengo los ojos más grandes. Un abrazo y hasta siempre”.

Con testimonios como los que hemos compartido, que se repiten edición tras edición, se renuevan los ánimos de EDEX, promotora del TransCurso y los de la Cátedra de Promoción de la Salud de la Universidad de Girona, que nos acompaña en la acreditación. Si decides formar parte de estas nuevas ediciones, puedes matricularte únicamente, un mes antes de cada inicio, ingresando a http://escuela.habilidadesparalavida.net/login/index.php

Para más información escribe a escuela@edex.es

“Einstein decía que «la educación es aquello que queda después de olvidar todo lo que nos han enseñado». Comparte en este foro lo que ha quedado en ti después de este TransCURSO. Se reciben también despedidas y manifestaciones de aprecio o “desprecio” que broten espontáneamente”.

Con este texto y con esta fotografía,  se plantea el foro titulado “Lo que nos queda” para que el grupo de participantes del TransCurso se despida y comparta su experiencia después de tres meses de formación –online- en Habilidades para la Vida (HpV).  Y es de los comentarios allí publicados y de la evaluación que realizamos, de donde hemos extraído tres claves pedagógicas para el aprendizaje de estas habilidades: emoción, conversación y transformación. Con mucha alegría y satisfacción vemos que, tras siete ediciones realizadas, estamos cumpliendo los objetivos que nos planteamos. La docena de fragmentos seleccionados, que copiamos a continuación, son una muestra de los aprendizajes más reiterados por los grupos:

  • Me voy con una dependencia menos (el cigarro) y con unas metas más. Me voy con una apuesta en firme por mi salud y por el cambio, cambio en cuanto a intentar mejorar lo que me rodea. Me voy repleta, llenísima y a la vez más ligera. Creo que he escrito sobre cosas que no había verbalizado antes y esto alivia carga…”
  •  “Del curso me gustó que fuera muy entretenido. He adquirido un montón de recursos para poder hacer llegar a más personas la “bondad” de las habilidades para la vida. Me gustó mucho también el hacer ejercicios tan personales (cómo cuesta aplicar todo a una misma!) Muchas gracias a todo el grupo, a companer@s, a profesorado… Todo ha sido mágico”.
  • “Otro aspecto bien especial que me llevo de este Transcurso es que me permitió dedicar un tiempo para mí, hacer consciente lo importante que es cuidarnos antes de cuidar a otros. Más que la teoría que profesionalmente conozco, vivenciarlas fue fabuloso.
  • “Hay una frase que me gusta y la quiero compartir. Es de Benjamin Franklin y dice: “Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”. Precisamente esto ha pasado en este Transcurso al enseñarme e involucrarme. Mi aprendizaje ha sido más significativo. Fue un curso muy innovador, creativo y de participación de todas y todos”.
  • “Tomar parte en este curso fue una excelente oportunidad para conocer a otras personas, otras realidades, e interactuar a través de foros, textos e historias personales. Eso es todo lo que quiero aprender en la vida. Creo en la educación para romper la rutina de los planes de estudio y que puede ir más allá de las paredes de las escuelas”.
  • “Me parece que el aprendizaje entre pares se dio de una manera poco usual al no “vernos” con los ojos; sin embargo nos pudimos ver con el alma… y el conocer a otros y compartir experiencias y comentarios fue de mucha riqueza”.
  • He llegado al final del TransCurso y me llevo una sensación de conexión, hasta íntima, con un montón de gente de éste y aquél lado, incluso hasta cierta sensación de pena porque se termina…”.
  • “Me voy con una biografía a revisar, con necesidad de trabajar y mimar mis relaciones, de hacer más grata la vida a la gente que me rodea queriéndoles mejor, porque mucho ya les quiero”.
  • “Se me saltan las lágrimas y a la vez me siento feliz. Qué afortunada haberos encontrado. Me habéis dado la oportunidad de re-enamorarme de mi misma, de aceptarme con mis defectos y mis virtudes, de tomar las riendas…”
  • “Es una pena que se termine, porque para mí formabais parte de mis tardes-noches, momento del día que me daba el espacio para poder estar con vosotr@s”.
  • “Este curso es la experiencia más hermosa que me ha sucedido en los últimos años, es para vivirlo extasiarse de él, sacarle provecho, es para vivir mejor conmigo, con los demás y con mi entorno”. 
  • “¿Cómo me voy? Muy satisfecha y segura de que la decisión de inscribirme fue excelente. Realmente me encantó el curso”.

Tras leer estas palabras, que provienen de personas mexicanas, venezolanas, colombianas, españolas, nicaragüenses, uruguayas, ecuatorianas, brasileras, cubanas, paraguayas, dominicanas, costarricenses, argentinas, chilenas, puertorriqueñas, salvadoreñas y guatemaltecas, que han vivido con Fundación EDEX esta experiencia, todas ellas vinculadas, desde diferentes escenarios, con el mundo de la educación de niñas, niños y jóvenes, nos quedan, entre otros, los siguientes aprendizajes:

  • Que las Habilidades para la Vida (HpV) son un gran soporte para fortalecer nuestra capacidad de vinculación.
  • Que los espacios u oportunidades que se creen para entrenarnos en estas habilidades deben propiciar eso: vínculos revestidos de afectos y emociones gratas.
  • Que resultan significativas y coherentes aquellas experiencias pedagógicas que ponen su acento en la conversación entre iguales, desprovistas de un centro que pone una calificación e impone un punto de vista, que busca acompañar y hacer fluir la riqueza desde las diversas partes del proceso.

Hace unos días, Miguel Costa Cabanillas, a quien solemos invitar para que nos deleite con una conferencia-chat, a manera de cierre en el TransCurso, nos regaló generosa y espontáneamente estas palabras:

“He tenido el privilegio de asomarme al mejor curso del planeta Tierra –ni es broma, ni adulación, es sencillamente, admiración y reconocimiento- y, honestamente, no he visto a lo largo de mi carrera profesional un curso tan bien hilvanado, confeccionado, motivante, empoderador y validante. Es un curso único en eso de dejar huella en el alumnado y en los monitores.  Los criterios me alucinan por vuestra capacidad e ingenio para comprometer a los participantes y promover un aprendizaje experiencial. Por otra parte, el tema (HpV) tiene una importancia estratégica de tal naturaleza que merecería evaluarlo –me imagino que lo estáis haciendo- y enviarlo a la OMS como ejemplo de buenas prácticas para el Desarrollo Humano. Un fuerte abrazo con deseo de que tengáis un gozoso 2015″.

Todo lo anterior nos motiva a continuar con este TransCurso, que el próximo 23 de febrero inicia su octava edición. De igual manera, ha sido el combustible para cocinar la segunda oferta online de la Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida, esta vez dirigida a familias, que esperamos iniciar el próximo otoño. Conservaremos la cercanía, la emoción y el enfoque vivencial logrado en esta experiencia. Innovaremos en todo lo necesario para humanizar más nuestras maneras de aprender, de relacionarnos y de acompañar a nuestras niñas, niños y jóvenes.

Hoy existe un grupo de 168 personas, en 17 países, que tienen algo en común: un día tomaron la decisión de matricularse en el “TransCurso”, un espacio online de formación que Fundación EDEX viene ofreciendo, desde el 2012, a través de la Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida. De la mano de este grupo, una sospecha que teníamos está creciendo a pasos agigantados: las personas no hemos venido al mundo para lamentarnos de lo mal que están las cosas o para acostumbrarnos a ellas; hemos venido para lograr que cada día sean un poco mejores.

Una ruta posible para tal propósito es la de irnos de “turismo”, como diría Mafalda, por nuestra propia vida y protagonizar los cambios que queremos ver en el mundo. Esto no es algo que se logre de la noche a la mañana o en 60 horas, que es la carga horaria  del “TransCurso”. Sin embargo, para muchas de estas 168 personas, la experiencia vivida durante estos tres meses ha sido con-movedora, es decir, lo suficientemente significativa como para moverse del punto en el que estaban e iniciar transformaciones. Así lo confirman los testimonios de quienes, en 2014, han participado, que coinciden con las de 2013 y 2012:

–         “Este TransCurso me ha mostrado la variedad de rutas para ir mejorando en la vida. Mi familia nota cambios favorables en mi persona y eso me agrada pues observo una consolidación entre nosotros”.

–         “Me voy de este Transcurso sintiéndome diferente, una mejor persona conmigo misma, pero sobretodo con las personas que me relaciono, como mi familia, mis hijos, mi pareja, con mis amigos, compañeros de trabajo; es sorprendente cómo, con acciones tan sencillas, aplicándolas cotidianamente, se puede generar un cambio tan sorprendente; gracias por devolverme esa capacidad de asombro ante lo sencillo, lo cotidiano y mirar con anteojos diferentes a las personas, a las situaciones, a la vida. ¡Nuevamente muchas gracias¡”

–         “Tengo la sensación de que algo se ha desbloqueado en mi cuerpo y en mi mente… He disfrutado mucho con los ejercicios, con las sugerencias de otros compañer@s y ex alumn@s.  Los xat-conferencia con vosotros…  me sentaron como una inyección de vitaminas. ¡Exquisito! ¡Muchísimas gracias!

–          “Es, sin duda alguna, el MEJOR CURSO en línea que he tomado”

–         “Este curso es la experiencia más hermosa que me ha sucedido en los últimos años. Es para vivirlo, extasiarse de él, sacarle provecho, es para vivir mejor conmigo, con los demás y con mi entorno. ¡Gracias, infinitas gracias!”

–         “Considerando mi carga de trabajo, me pareció excelente la flexibilidad para abordar las temáticas en cuanto al libre horario que cada uno ajustó a su tiempo.”

–         “Lo único que puedo decir es que no me imaginé que aprendería tanto con este curso. Era bastante escéptica. Ahora reconozco que me siento como cuando comencé a estudiar inglés. Creí que nunca lo aprendería. Gracias”

–         “Mi experiencia en este primer acercamiento  a las Habilidades para la Vida es muy agradable. Salgo con “traje nuevo y a la medida”. Uno debe dejar de lado esa “ropa vieja” que está llena de ideas que no resultan favorables para reconocer la otredad y la diversidad cultural”

–         “¡EsteTransCURSO fue como cuando comes algo que te encanta y sólo quieres seguir comiendo! Y lo más maravilloso es que en mi práctica docente he regulado muchas cosas con mis alumnos y en mi salón hemos logrado crear un clima lindo”.

–         “No quería que terminara. Me siento nostálgica pero también transformada y con ímpetu de más transformación. En verdad disfruté mucho este TransCurso, me sentí muy arropada estas 12 semanas, dediqué tiempo de calidad para mí, disfruté, lloré, reí, recordé, suspiré, en fin……… muchos sentimientos”.

Como lo dejan ver estos testimonios, estas 168 personas tienen mucho en común  -lo cual es reconfortarte-. Y también muchas cosas distintas -lo cual es estimulante (como anota Serrat en su canción): algunas son licenciadas en psicología, educación, farmacia, administración, psicopedagogía, odontología, antropología, derecho, sociología, medicina, economía; otras con maestrías en sexualidad, salud pública, educación física, arte, comunicación, promoción de la salud, psicodrama; unas hombres, otras mujeres; unas entre los 21 y 35 años y otras entre los 36 y 60. Toda esta pluralidad  ha venido enriqueciendo al TransCurso, edición tras edición, con los aportes y evaluaciones hechas por los diferentes grupos; se han venido madurando y renovando sus abonos y recursos de manera que cada cosecha arroje mejores frutos. El grupo docente es igualmente diverso: 3 de América Latina y 2 de España, hombres y mujeres.

La séptima edición iniciará el próximo 15 de septiembre y terminará el 5 de diciembre.  Este curso va dirigido a todas aquellas personas interesadas en con-moverse para iniciar pequeños cambios en sus vidas que repercutirán, sin duda, en el tipo de mundo que queremos construir. Y, sobre todo, a aquellas que tienen en sus manos el reto de acompañar la educación de niñas, niños y jóvenes.  Como decía recientemente un tendero de un poblado vecino, “nada peor que un buen consejo acompañado de un mal ejemplo”. Entrenarse en las 10 Habilidades para la Vida es precisamente alcanzar gradualmente esta coherencia. Es dar pasos que nos acerquen, cada vez más, a esa persona capaz de enseñar más con sus actuaciones que con sus definiciones, consciente de su rol eterno de aprendiz.

Las plazas son limitadas. Entre el 18 de agosto y el 13 de septiembre de 2014, puede darse de alta y completar su matrícula, aquí.  Puede ver la información completa en nuestra plataforma: http://escuela.habilidadesparalavida.net/

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